Sala de Inversión. Hace a unas décadas hablar de autos eléctricos, solo era permitido en el ambiente del cine y de la ciencia ficción. Los años pasaron y el nuevo milenio tocó la puerta de muchos que vieron que esto ra posible.

Asi Tesla Motors se transformó en una compañia que se encuentra a la vanguardia de la industria de ese tipo de automóviles en los Estados Unidos y dado su experiencia en el rubro las posibilidades para rentabilizar sus ganancias son positivas si continúa creciendo e imponiendo la tendencia hacia la utilización de este tipo de vehículos, aunque también conlleva riesgos considerables.

La firma ha logrado producir un coche ampliamente aclamado por la crítica especializada, no sólo en comparación con otros de su tipo sino, también, en cuanto a su calidad frente a los tradicionales a gasolina.

Su Model S ha sido seleccionado como automóvil del año por revistas como Automobile Magazine y Motor Trend y cuenta con un diseño atractivo, buena performance y un nivel de vanguardia en lo que hace a los aspectos tecnológicos: su software se actualiza automáticamente via wi-fi mientras se encuentra estacionado en el garage.

En algún sentido, no es sólo un vehículo eléctrico sino que se trata de uno de uno de alta calidad, lo que es importante a la hora de analizar su viabilidad para competir en el mercado. Sin embargo, también existen problemas importantes a tener en cuenta, como lo es su costo.

El Model S supera los US$60.000, lo que implica que debe ofrecer una alternativa competitiva al sector de alta gama muy demandados. Además, el proceso de carga de energía puede ser una desventaja importante para los consumidores.

Tesla está construyendo una red de cargadores de baterías gratuitos en diferentes puntos de los Estados Unidos, pero el llenado todavía es muy lento, ya que requiere de cinco horas para completarse.

El Model S tiene una autonomía estimada de 480 kilómetros, lo que es más que suficiente para un uso urbano típico pero, en caso de viajes de larga distancia, el asunto de la carga puede ser un problema considerable.

La empresa tiene planeado reducir los tiempos de llenado de la batería, aumentar la autonomía del vehículo y la presencia de estaciones de carga. Sin embargo, es de esperar que siga siendo un problema importante a la hora de convencer a los compradores sobre las ventajas de pasarse a un automóvil eléctrico durante varios años.

El fundador y CEO de Tesla, Elon Munsk, es uno de los más reconocidos y exitosos emprendedores en negocios tecnológicos. Ha sido uno de los fundadores de PayPal y de la empresa de transporte espacial Space X. Además, creó y dirige Solar City (SCTY), la principal proveedora de sistemas de energía solar para familias y empresas en los Estados Unidos.

En negocios con altos niveles innovación, la presencia de un líder visionario y exitoso es valorada como un factor muy positivo entre los inversores del sector. De hecho, no son pocos quienes lo comparan Steve Jobs, de Apple (AAPL), o Jeff Bezos, de Amazon.com (AMZN).

Un aspecto importante a seguir de cerca es el riesgo financiero de la empresa. Tesla cuenta con niveles de deuda muy elevados, con un ratio de deuda/patrimonio neto cercano a las 8,90 veces. Además, el negocio no es rentable a esta altura y está realizado enormes inversiones que ponen presión sobre sus flujos de caja.

Su management estima que, probablemente, comenzará a ganar dinero en el próximo año, pero es bien sabido que esta clase de pronósticos son habitualmente inciertos, en especial en un negocio tan particular como el de automóviles eléctricos.

Tesla es una compañía con enorme potencial de apreciación a largo plazo si esta clase de vehículos logra consolidarse como la alternativa del futuro. Pero, al mismo tiempo, se trata de una inversión que presenta riesgos muy por encima del promedio, no sólo en cuanto a la viabilidad de sus productos sino, también, en cuanto a su situación financiera actual.

Por eso, sus acciones tienen un precio objetivo de 42 dólares frente a los 39 en los que se mueve actualmente, y se recomienda la colocación de un stop loss por debajo de los 37,50.