Las acciones del grupo de bienes de consumo angloholandés Unilever se desplomaban el lunes hasta un 8%, después de que su rival estadounidense Kraft Heinz Co retiró abruptamente su sorpresiva propuesta de fusión por US$143.000 millones.

Respaldado por Warren Buffett y la empresa de capital privado 3G, Kraft quería comprar Unilever para crear un gigante de bienes de consumo mundial, pero su oferta fue rechazada de plano por el fabricante del té Lipton y el jabón Dove.

Según fuentes familiarizadas con el asunto, Kraft no esperaba encontrar la resistencia que recibió del presidente ejecutivo de Unilever, Paul Polman, quien rechazó la oferta diciendo que no tenía valor financiero o estratégico.

La respuesta de Reino Unido también era una factor de preocupación, después de que la primera ministra Theresa May dijo que tomaría una posición más proactiva en torno a las adquisiciones desde el exterior, según fuentes cercanas al tema.

"El precio de las acciones de Unilever aún tiene un excelente desempeño (...) En esta etapa me parece muy poco probable que Unilever quede sujeta a una adquisición porque va a poder mejorar sus defensas y enfocarse más en la rentabilidad", dijo a Reuters un importante accionista del grupo.

Las acciones de Unilever en Londres, que subieron un 13% el viernes, cuando la oferta se hizo pública, caían hasta un 8% en las primeras operaciones el lunes.

Una combinación de las dos firmas habría representado la mayor adquisición de una compañía con sede en el Reino Unido, según datos de Thomson Reuters.