Saladeinversión.com. YPF, la controvertida petrolera argentina está viviendo difíciles momentos financieros.

Esta situación llevó a que la compañía anunciara este viernes un aumento de 3% promedio en el precio de los combustibles que comercializa en el país. De esta forma buscan acortar la brecha con la competencia, que en algunos casos llega hasta el 18%.

No obstante, tras esta determinación hay un trasfondo mayor. El último balance de la compañía revela su delicado estado económico, y esta alza en el precio vendría a subsanar la situación financiera a corto plazo de la petrolera.

Las obligaciones financieras de YPF alcanzan los US$830 millones, un monto que deberá ser afrontado con la generación de recursos propios y con la colocación de deuda.

En el primer caso, la manera más rápida y efectiva es a través de un permanente ajuste en los precios de los combustibles, tal como se anunció el viernes pasado. No se trata de una medida extraordinaria ya que la petrolera había aplicado en julio incremento del 7% en promedio al valor de las naftas y, de acuerdo a distintas fuentes oficiales, continuará con esta metodología.

En el segundo caso, YPF se ha mostrado más activa en los últimos meses en el mercado de deuda a nivel doméstico. Luego de una colocación en septiembre, lanzó bonos por US$423 millones en la Argentina la semana pasada.

Los títulos emitidos son los denominados “dólar link”, que pagan un cupón de interés más la depreciación del peso contra el billete verde, de acuerdo a la cotización en el mercado oficial.

La empresa colocó bonos a 24 y 48 meses a una tasa de más del 20% en moneda local, a lo que habría que sumarle la devaluación implícita de la divisa argentina que se espera que sea del 14% en los próximos doce meses. Como en ocasiones anteriores, más del 50% de la operación fue suscripta por la ANSES, el organismo estatal de seguridad social de la Argentina.

En términos de proyecciones para el futuro, las grandes petroleras mundiales y potenciales socios para la explotación de gas y petróleo no convencional en el yacimiento Vaca Muerta, han mostrado su cautela y escepticismo para avanzar en las negociaciones.

La falta de reglas claras y la inestabilidad en el tratamiento a las inversiones extranjeras, aumentado en los últimos meses con las restricciones al acceso del mercado cambiario, han sido las causas concretas del por qué, hasta el momento, no logró cerrar ningún acuerdo explícito.

En lo referente a lo bursátil, sus acciones lograron finalizar la semana con un avance del 1,60% hasta los US$12,40 dólares a pesar de la inestabilidad que vivieron las Bolsas globales.

Técnicamente, sus papeles habían cruzado al alza la media móvil de 50 días en la jornada del 17 de octubre, aunque luego regresaron a los niveles previos.

Esta semana entrante será clave para determinar si, desde el punto de vista del análisis técnico, YPF está en condiciones de retomar una tendencia alcista de corto plazo.

Sin embargo, los analistas son pesimistas con respecto a su cotización. Según una encuesta realizada por Thompson/First Call entre cinco especialistas que siguen los movimientos de la petrolera argentina, su precio objetivo es de US$11, lo que implica que podrían seguir cayendo un 11,30% más.