Nueva York. El Banco Espírito Santo de Portugal, un accionista clave de Portugal Telecom, dijo este miércoles que su participación en el operador brasileño de telefonía móvil Vivo es "estratégica" y que no será vendida a la española Telefónica.

Telefónica quiere el control de Vivo, el principal proveedor brasileño de telefonía móvil, que complementaría a sus actuales negocios en el país, mientras que Portugal Telecom quiere mantener una presencia en su única área de crecimiento significativa.

"En Brasil hablamos portugués, no español", dijo José María Ricciardi, miembro del directorio del Banco Espírito Santo y director ejecutivo de BES Investment, el brazo de banca de inversión de la firma.