Valparaiso. Los accionistas de la naviera chilena Sudamericana de Vapores aprobaron este viernes un aumento de capital de US$1.000 millones para fortalecer sus negocios, un plan que contó con el apoyo de su nuevo socio estratégico, la multimillonaria familia Luksic.

El anuncio hizo desplomar un 5% las acciones de la firma.

El plan inicial en Vapores era aprobar un incremento de capital de US$500 millones, pero con la reciente entrada a la compañía de Quiñenco -brazo financiero de los Luksic- se decidió duplicar el monto.

"Este aumento tiene por objeto fortalecer la estructura de capital de la compañía (...) podrá destinarse a la posible nueva adquisición de naves, así como en general a la operación de la compañía", dijo Juan Antonio Alvarez, presidente de Sudamericana de Vapores.

El incremento de capital en Vapores, una de las 10 mayores firmas del sector en el mundo, se realizará en dos tramos de US$500 millones.

"Queremos aumentar la flota eficiente y la flota propia", dijo Alvarez al justificar el aumento de capital, en medio de un descenso en las tarifas mundiales de transporte y una menor utilización de su flota, lo que ha sido acompañado por altos precios del petróleo.

Desembarco de los Luksic. En la junta de accionista de Vapores se concretó el ingreso al directorio de Vapores de tres miembros de Quiñenco, encabezados por el presidente de la firma, Guillermo Luksic.

En marzo, Quiñenco sorprendió al mercado con la adquisición de un 10 por ciento de la propiedad de Vapores y este mes elevó su participación a un 18%, al tiempo que acordó con el principal accionista de la naviera un pacto controlador en la firma.

"A grandes problemas, grandes soluciones. El directorio estimó que había que dar un golpe de timón fuerte y rápido, y estamos muy contecto con la incorporación de Quiñenco y la familia Luksic como socios estratégicos a la compañía", dijo Alvarez en alusión al complejo momento financiero de Vapores.

Quiñenco, con activos consolidados por aproximadamente US$37.000 millones, participa en el negocio financiero a través del Banco de Chile, y controla al grupo cervecero y embotellador CCU y a la manufacturera de cobre Madeco.

La familia Luksic también es dueña de Antofagasta Mineral, una de las mayores mineras de cobre del mundo.

Tras el aumento de capital, los papeles ampliaron una caída inicial y cerraron la sesión en la bolsa de Santiago con una pérdida de 5%, a 365 pesos por acción.