Las industrias asociadas a la Cámara Paraguaya de Procesadores y Exportadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) han tenido hasta ahora un impacto económico anual de unos US$800 millones, cifra que se triplicará desde el 2013 a raíz de nuevas inversiones por US$370 millones, según el gremio.

El impacto económico que está teniendo el procesamiento de los granos, en comparación con la exportación como simple materia prima, considerando las industrias vinculadas a Cappro, es actualmente de unos US$800 millones, informó el titular del gremio, José Vargas Peña Apezteguía.

Señaló que con las nuevas inversiones que se realizaron, de cerca de US$370 millones, el impacto se multiplicará por tres, es decir, que va a superar los US$2.000 millones, por lo menos, porque hay quienes creen que hasta podría llegar a multiplicarse por cinco, dijeron los directivos de Cappro.

Las industrias vinculadas a Cappro son ABG, Adesa, ADM, AGISA, BISA, Bunge, Cargill, Contiparaguay, Louis Dreyfus, Noble Paraguay, Oleaginosa Raatz y Vargas Peña Apezteguía.

El total de las inversiones de las industrias aceiteras eran de US$680 millones, y con las nuevas, el sector ya suma alrededor de US$1.050 millones en el país.

Con las nuevas industrias aceiteras que están en etapa de culminación, a partir de abril de 2013 se tendrá la capacidad para procesar más de cuatro millones de toneladas (50% de la cosecha nacional de soja), que si no fuera por la sequía anterior iba a superar ocho millones de toneladas de granos.

Impacto social. El sector de la industria aceitera nacional genera actualmente más de 5.000 empleos directos y otros 15.000 en forma indirecta.

Tener una draga propia. Por su parte, el vicepresidente de Cappro, Fernando Acosta, dijo que Paraguay debe tener una draga propia para no estar dependiendo siempre de Argentina para mejorar la navegabilidad del río Paraguay, e invertir en competitividad logística.

No al impuesto a soja. Acosta dijo que están contra un impuesto a la exportación de granos, sea soja, girasol, maíz o cualquier otro, porque un mayor gravamen no beneficiará al sector, sino que traería perjuicios.