Buenos Aires. El acuerdo laboral firmado hace más de un año entre empresas, trabajadores y el Estado de Argentina para reducir los costos de producción de gas y petróleo en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta se está aplicando parcialmente y con dificultades, dijeron fuentes de la industria a Reuters.

El acuerdo, que fue firmado luego de arduas negociaciones, buscaba reducir costos para atraer más inversiones a la enorme explotación, la segunda más grande de gas y cuarta de petróleo en el mundo, para revertir el severo déficit energético que sufre el país.

La reducción de costos en perforación de pozos y extracción de hidrocarburos y la mejora de la productividad son claves para atraer inversiones a Vaca Muerta, que está en su mayoría inexplorado.

Pero a más de un año de haberse cerrado la negociación, varias fuentes de la industria indicaron a Reuters que si bien el acuerdo se aplica, no se hace en un 100%.

"Tenés que pelear todos los días para que eso se cumpla", dijo una fuente de una empresa de la industria, bajo condición de anonimato.

"La adenda (acuerdo) es un documento muerto, si vos no hacés nada para que se aplique obviamente el sindicato se va a quedar cruzado de brazos y no la va a querer aplicar (...) Se avanzó mucho. ¿Se podría avanzar más? Definitivamente", dijo.

La fuente explicó que las modificaciones al convenio de trabajo fueron aplicadas exitosamente en los equipos de fractura y estimulación hidráulica, y ahora buscan avanzar para que se aplique también en otras áreas, como las de operaciones y mantenimiento.

Ante la presión de los sindicatos, algunas empresas del sector han realizado pagos extra a los gremios como un incentivo para quienes firmaron el acuerdo, "con lo cual el ahorro de costos no sucede en la magnitud imaginada. Algo se aplica, es un avance, pero no del todo", dijo a Reuters Daniel Gerold, director de G&G Energy Consultants.

Un representante sindical señaló que el acuerdo se está aplicando a rajatabla, aunque reconoció que hay empresas que hacen pagos voluntarios por encima de lo indicado en el acuerdo.

"Si hay alguna empresa que pague más que lo que dice la adenda no hay por qué cuestionarlo, será de 'motu propio'", dijo Guillermo Pereyra, senador nacional por la provincia patagónica de Neuquén y secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa.

 

Negociación permanente. Las fuentes cercanas a empresas operadoras y contratistas estuvieron de acuerdo en que si bien hay un acuerdo firmado, para aplicarlo es necesario mantener una negociación permanente con el sindicato.

Lo importante del acuerdo "es poder aplicarlo liso y llano como está escrito, y no tener que negociar absolutamente todo. Hoy tenés que entrar a negociar cómo vas a aplicarlo", dijo una fuente del sector que pidió no ser identificada.

Una fuente de otra empresa confirmó que si bien hasta hace algunos meses el acuerdo no se aplicaba satisfactoriamente, hoy la situación ha mejorado.

"Tuvo un comienzo con dificultades (...) Me parece que ahora con un horizonte de precios internacionales más elevados y con los incentivos para el gas va a ser un año donde va a haber más trabajo y va a fluir mucho más el tema" de la aplicación del acuerdo", indicó.

Argentina garantizó para 2018 un piso de US$7,50 por millón de BTU para toda nueva producción de gas por encima de una base determinada, más del doble del precio actual de gas natural futuro de abril, de US$2,64 por millón de BTU. Para 2019 el precio garantizado es US$7, de US$6,5 para el 2020 y 6 dólares para el 2021.

Este plan de incentivos fue necesario para la firma del acuerdo laboral.