La provincia de Neuquén, en Argentina, preadjudicó la obra de la central hidroeléctrica de Chihuido, con una inversión estimada de US$1.560 millones, a un consorcio que está integrado por empresas que tendrían una llegada directa con la Casa Rosada, según publica Clarín.com.

A casi un año de haber recibido las ofertas, la provincia benefició con las millonarias obras a la cordobesa Electroingeniería y CPC.

El proceso licitatorio del complejo hidroeléctrico -que tendrá una potencia instalada de 637 MW (megavatios)- acumuló fuertes cuestionamientos por el llamativo e inusual criterio que se utilizó para la evaluación de las propuestas económicas.

Según las reglas de juego que diseñaron las autoridades neuquinas con el visto bueno de la Nación, los ítems clave que definieron la adjudicación del proyecto fueron el mayor porcentaje de financiación privada y la tarifa de energía que solicitaron los oferentes para recuperar la inversión y el repago de las obras.

La aplicación de este mecanismo determinó que ganara la licitación el grupo de Electroingeniería-CPC que, en cuestión de precios, había presentado una oferta muy superior a las que efectuaron los consorcios encabezados por las empresas Roggio y Pescarmona.

La preadjudicación de Chihuido quedó formalizada ayer en la Casa Rosada, tras una reunión que mantuvieron la presidenta, Cristina Kirchner y el gobernador neuquino, Jorge Sapag.

Además de Electroingeniería y la constructora del empresario K Cristóbal López, el consorcio que se quedó con la obra está integrado por la brasileña OAS y las locales Hidrocuyo y Robella Carranza .