Washington. Primero fue Steve Jobs quién abrió los fuegos. Y cómo era de esperar, la respuesta no tardó en llegar. Luego que el CEO de Apple criticara al formato Flash, su homólogo de Adobe, Shantanu Narayen devolvió la gentileza.

Narayen a las declaraciones de Jobs de “extraordinario ataque” y “cortina de humo”. Y a su juicio,  la decisión de Apple de restringir el uso de Flash y de otros formatos “no tiene nada que ver con la tecnología”, sino que obedece a necesidades comerciales, dijo en una entrevista con The Wall Street Journal.

El enfrentamiento comenzó luego que Jobs afirmó en una carta pública que el sistema Flash no es apto para la “era de los dispositivos móviles” y acusó al formato de no ser abierto, estable ni seguro.

Jobs explicó con detalle una lista de quejas en contra de Flash, planteándose dudas sobre su seguridad, los problemas técnicos y la gestión de la energía. "Flash es un negocio de éxito para Adobe, y nosotros podemos entender por qué ellos quieren avanzar más allá de las computadoras personales, pero en los dispositivos móviles de gama baja o táctiles Flash está muy limitado", agregó.

Pero el CEO de Adobe aseguró que la firma que dirige cree en los contenidos abiertos y por eso ofrece productos que funcionan en múltiples plataformas. Este hecho, sostiene Narayen, hace que Apple “esté preocupada, tal y como demuestra su comportamiento reciente”. Además puntualiza que más de un centenar de aplicaciones basadas en software de Adobe fueron aceptadas en la App Store de Apple, lo que demuestra el valor de sus productos.

Narayen también desmiente que Adobe sea el responsable de los errores de los computadores Mac y que Flash genere un consumo acelerado de la batería.