Santiago, Xinhua. La producción chilena de cobre registra un estancamiento en los últimos nueve años en un rango que va de 5,3 a 5,4 millones de toneladas, según datos del Consejo Minero difundidos este martes en la capital del país.

El Consejo atribuyó el estancamiento a la caída del porcentaje de cobre que resulta de cada tonelada de material procesado.

Aunque en el periodo referido, las inversiones suman unos US$37.000 millones, el 60% de ese monto se ha destinado a mantener los niveles de procesamiento del metal.

El Consejo señala que el extenso período que transcurre para la materialización de nuevos proyectos también sería un factor incidente en este estancamiento, lo que se suma a otras inquietantes señales en la minería que alertan sobre la necesidad de nuevas medidas.

En el último año, las grandes mineras que funcionan en el país han postergado seis proyectos de inversión por casi US$20.000 millones debido al alza de los costos operativos.

Plantea que, además, a nivel mundial más de una decena de proyectos han sido postergados o suspendidos por idénticas causas.

A nivel internacional, los costos para la minería del cobre en 2011 subieron 25% en promedio y los de la energía lo hicieron 39%, mientras en Chile la situación es aún más grave debido a que el alza en ambas áreas prácticamente dobla al promedio mundial.

Mientras en Canadá y Australia, los gobiernos buscan reducir los costos operativos de la minería, en Chile, el tema parece estar circunscrito a las empresas privadas por lo que expertos han planteado que en esta área se requiere de la intervención del Estado.

El organismo añade que una combinación de deterioro en la calidad de los yacimientos, escasez de energía, falta de mano de obra calificada y presiones salariales por un tipo de cambio más apreciado merman la capacidad del país de competir, especialmente en la exploración de nuevos yacimientos.

Para evitar el deterioro de la principal industria minera del país se propone un esfuerzo público-privado.

Se recuerda que Perú redujo el tiempo para la entrega de concesiones de exploraciones mineras y hoy registra una cartera de proyectos por US$52.000 millones hasta 2016.

El Consejo recomienda facilitar las concesiones de exploración y a la vez agilizar los trámites puede ser una de las principales medidas desde el sector público.

Recién la Cámara Chilena de la Construcción informó que 20% de los proyectos previstos para el próximo año se podrían ver postergados por demoras en el trámite de permisos ambientales, aun cuando la mayoría de estos proyectos refieren iniciativas energéticas, una de las principales necesidades de la industria minera.

También ha sugerido una mayor cooperación entre mineras y empresas, tanto para la formación de profesionales como para investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.

Igualmente, indicó que la contratación de personal calificado pudiera reducir los costos y riesgos de los nuevos proyectos mineros, así como una plantilla de profesionales capacitados bajaría las crecientes demandas salariales.

Mientras en Canadá y Australia, los gobiernos buscan reducir los costos operativos de la minería, en Chile, el tema parece estar circunscrito a las empresas privadas por lo que expertos han planteado que en esta área se requiere de la intervención del Estado.