El impuesto de salvaguarda de 30% que impondrá el gobierno estadounidense a la importación de páneles solares desde México afectará cadenas de producción en manufacturas mexicanas además de que pone en riesgo la meta regional adoptada de generación con energías limpias de 50% al 2050, consideró la Asociación Mexicana de Energía Solar Fotovoltaica (Asolmex).

Bajo el amparo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), empresas de distintos países como Francia, China e incluso Estados Unidos se han instalado en la frontera norte del lado mexicano para fabricar páneles solares, mismos que exportan en su totalidad al mercado estadounidense sin arancel alguno.

Con ello, el valor de las exportaciones de México al vecino del norte de estos sistemas ascendió a US$1.127 millones en el 2016, según el US Census Bureau. Ello está por encima de los US$278 millones que representaron las exportaciones de lavadoras domésticas al vecino del norte, a las que se les aprobó un arancel inicial de 50%.

“Se verán afectadas las manufacturas que se instalaron en México, junto con el empleo y la derrama económica ”, explicó Israel Hurtado, secretario general de la Asolmex, “tendrá un impacto negativo en el impuesto sobre la renta que dejan al país si se reduce la producción, lo que es una posibilidad dado este aumento en los costos”.

Sin embargo, el encarecimiento de la producción que implica este arancel para las importaciones estadounidenses se reflejará en los costos de producción de energía, por lo que el desarrollo de muchos parques de generación a gran escala se suspenderá ya que el incremento deberá trasladarse directamente a los clientes que probablemente no soportarán un esquema de costos más elevado.

De ahí que estos desarrollos buscarán oportunidades en otras latitudes, como México, en donde las subastas para el suministro en el largo plazo pueden ser un motor para atraer capitales de empresas que ya no necesitarán pagar aranceles por importar y podrán vender sus componentes para generación de energía, explicó. Por parte de las empresas mexicanas sólo existe el ensamble de estos páneles con componentes que se fabrican principalmente en China, y tras el fallo del Tribunal Federal de Justicia Administrativa a favor de la industria en el 2015, se importan libremente sin el cobro arancelario de 15% que el gobierno había determinado un año antes.

En el 2016, México, Canadá y EU pactaron la meta de alcanzar una producción limpia de 50% de la energía en la región.