Houston.  Los huracanes de esta temporada podrían romper los ductos submarinos de petróleo y gas en el Golfo de México, donde se está combatiendo con el peor derrame de crudo en la historia de Estados Unidos, dijo un estudio del Laboratorio de Investigación Naval en Misisipi.

El trabajo repasa los efectos del huracán Iván en 2004, que rompió varios ductos bajo el agua en el este del Golfo.

El fenómeno puede alcanzar profundidades de 300 pies (91,5 metros) en el mar y formar destructivas corrientes, que pueden durar hasta una semana después del paso del huracán, según los investigadores.

"No se va, incluso después del paso del huracán", dijo Hemantha Wijesekara, autor del estudio, según un comunicado difundido por American Geophysical Union, que publicará los resultados del estudio el 10 de junio.

El huracán Iván dañó o destruyó 22 plataformas, algunas de las cuales habían quedado a la deriva por la tormenta de septiembre del 2004.

Iván también dañó y afectó 13 ductos submarinos de petróleo y gas natural provocando un derrame de petróleo en las costas de Luisiana y una reducción de la producción de gas del Golfo durante semanas.