Asunción. Técnicos del sector eléctrico sostienen que el proyecto de construcción de una pequeña central hidroeléctrica sobre el río Ypané es innecesario en este momento. Si bien el emprendimiento contará con inversión privada, el contrato obligará a la ANDE a adquirir toda la producción.

Así como están las cosas, el proyecto impulsado por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) para la de construcción, operación y mantenimiento de una pequeña central hidroeléctrica sobre el río Ypané podría correr la misma suerte que el plan de maquinización de la presa Yguazú, cuyos costos superaron las estimaciones y la volvieron inviable, financieramente.

Para el ingeniero Ernesto Samaniego, técnico del sector eléctrico, el principal inconveniente de la central de Ypané es que se va a obligar a la ANDE a adquirir toda la producción, posiblemente a un precio elevado.

“El costo actual de la generación propia (en Acaray), más la que se compra de las binacionales está en torno a los 30 US$/MWh; mientras que el costo de la producción de Ypané probablemente supere los 100 US$/MWh, además de ser una producción insignificante para el Sistema interconectado nacional”, señaló Samaniego.

Añadió que a todas luces hay algo que no está cerrando o no se está diciendo, puesto que el país tiene otras alternativas en materia de generación limpia, renovable y a relativo bajo costo, como por ejemplo la central sobre el brazo Aña Cua (150 MW; 1.000 GWh) Corpus (1.500 MW; 10.000 GWh) e Itatí-Itá Corá (800 MW; 5.500 GWh), las que, exagerando el costo, estarían entre 50 y 60 US$/MWh. Por consiguiente, ¿qué significado tendrían 12 o 14 MW produciendo menos que 100 GWh anuales a un costo referencial de 125 US$/MWh, que es lo que se estima costará la energía de Ypané?, inquirió el Ing. Samaniego.

Según el ente estatal, el objetivo del proyecto es reducir las pérdidas de transmisión del sistema eléctrico y evitar una crisis energética en el futuro, además de potenciar la zona Norte del país.

Sin embargo, esto tampoco resulta convincente, señala el ingeniero Axel Benítez, quien observa una suerte de incoherencia por parte de la ANDE, puesto que en lo que va de este año, en las binacionales ya cedimos más de 40.000 GWh y, sin embargo, se preocupa de 200 GWh, que sería la producción máxima del Ypané.

“Debemos utilizar la energía que disponemos en vez de cederla en detrimento de lo que se debe importar, como el caso del GLP y derivados de petróleos”, afirmó Benítez. El especialista insistió en que debe existir una estrategia en el sector energético para acompañar las decisiones que se toman. “Si la estrategia es errada, ocurrirá lo mismo que en las negociaciones sobre Yacyretá, es decir, cero resultados”, concluyó.

En un principio, las autoridades de la ANDE habían estimado que el llamado a licitación se haría en setiembre, sin embargo aún no lograron la aprobación de los pliegos de bases y condiciones, a cargo del Consejo Nacional de Producción de Transporte Independiente de Energía Eléctrica (Conaptie). La inversión requerida ronda los US$ 45 millones. El proceso se basa en las condiciones que establece la Ley 3009/2006, referente a la producción y transporte independiente de energía eléctrica, en la cual es el oferente que plantea su propuesta técnica, administrativa y económica de cómo explotar el potencial hidroenergético del cauce del río Ypané, en Belén, departamento de Concepción.