Guatemala ha descuidado el cultivo de granos básicos, en su afán del crecimiento de monocultivos de exportación, advirtió la organización no gubernamental Oxfam, en su informe Cultivar un Futuro Mejor.

El 8% de los productores concentran la tenencia de 80.2% de las tierras productivas, estimadas en 4.1 millones de manzanas, mientras que el 92% restante posee 19.8%, detalla el informe, retomado este jueves por el matutino guatemalteco El Periódico.

En total, existen 830.684 agricultores en Guatemala, 66.000 productores a gran escala y 796.684 que se dedican a pequeños extensiones.

Según la organización británica, si no se modifica la actual configuración de tenencia de tierra, o se incrementa la producción agrícola, los precios de los alimentos se duplicarán en 2030.

Como ejemplo, citó que hace 25 años Guatemala cultivaba todo el maíz necesario para el consumo humano, animal e industrial, pero que actualmente depende de las importaciones de granos. Esto lo hace más sensible a las variaciones de los precios internacionales.

Oxfam lanzó una campaña denominada Vamos al Grano, que propone la implementación de una política nacional de desarrollo rural integral, más presupuesto a la producción campesina de granos básicos, asistencia técnica, créditos agrícolas y recuperar el sistema de reservas de alimentos.

Miguel Gutiérrez, consultor de Central American Business Intelligence (CABI), dijo al mencionado rotativo que los problemas alimentarios del país provienen de un deficitario acceso al crédito para los agricultores y la poca accesibilidad de tecnología que le permita a los pequeños agricultores aumentar su productividad.

El Estado está enfocando erróneamente la solución de la desnutrición, ya que con las llamadas bolsas solidarias para las familias se resuelve un problema de hambre, pero solo temporalmente.

Así lo plantea Enrique Monterroso, coordinador de la Unidad de Derecho a la Alimentación de la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos, quien lamenta la falta de una estrategia sostenible.