Las 45 libras de papel que a diario tienen que cargar pilotos y copilotos en el llamado maletín de vuelo, o air bag, que contiene manuales de procedimiento, rutas y mapas vitales para la operación, ya es una anécdota del pasado para la aerolínea Easy Fly.

Esta pequeña compañía colombiana, considerada como de alta eficiencia antes que de bajo costo, fundada por Alfonso Ávila hace seis años, le tomó la delantera a las aerolíneas de Latinoamérica al erradicar de sus cabinas los pesados manuales gracias al uso del sistema Electronic Flight Bag (EFB), que en el caso de Easy Fly utiliza un dispositivo iPad, que sólo pesa 2 libras.

Hace tres meses la Aerocivil le entregó a la aerolínea la certificación en uso del EFB en las cabinas de sus 11 aviones ingleses Jet Stream-41, con lo cual se convirtió en pionera en Latinoamérica en la utilización de equipo electrónico para orientar la navegación aérea.

Fue Carlos Ruales, coronel retirado de la Fuerza Aérea Colombiana y director de operaciones de la aerolínea, quien una mañana de junio de 2011 llegó hasta la oficina del presidente de la compañía, Alfonso Ávila, para proponerle algo que en el pasado hubiera sido una idea descabellada: cambiar el maletín de vuelo por un iPad, práctica que estaban implementando las aerolíneas estadounidenses American y United.

Ruales, un amante de la aviación y de la tecnología de punta, contactó a Ávila y logró convencerlo de emprender un proyecto que tomó cerca de dos años. El coronel comenzó esta aventura al exponer la iniciativa a la Aeronáutica Civil, que sin muchos rodeos le dijo que eso no sería posible porque en Colombia no existe ninguna reglamentación para el uso del sistema Electronic Flight Bag.

Pero la negativa no desalentó a Ruales, que por el contrario empezó a trabajar en el tema de la mano de la Aerocivil y en mayo del año pasado la autoridad aeronáutica expidió un boletín técnico en el que emitía la reglamentación que permite que las empresas aéreas colombianas puedan ser certificadas en el uso de Electronic Flight Bag.

Hoy, tres meses después de estar volando con este dispositivo, la aerolínea no sólo se ha convertido en líder de la implementación de esta tecnología, sino que logró reducir costos, ya que anualmente tenía que pagar $40 millones (US$19.562) por la actualización de los manuales que imprimía Legis y ahora tan sólo gasta $3 millones (US$1.467), que es lo que vale el contrato anual con la firma Jeppsen para hacer la misma actualización online.

La inversión gruesa de Easy Fly en la implementación de este mecanismo fue la compra de 100 iPads para el cuerpo de pilotos y el consecuente entrenamiento, lo cual ha permitido que la operación sea más segura y más amigable con el medio ambiente.

Para Alfonso Ávila, el nuevo mecanismo no sólo aporta a la eficacia de la operación de la compañía aérea, también contribuye al medio ambiente logrando una operación más ágil y segura.

“El piloto depende de la calidad de la información que tiene en frente y de las decisiones que toma de acuerdo con ella, es por esto que la aerolínea ha decidido adoptar los iPads como un elemento principal de vuelo. De esta forma, los datos que el tripulante tenga en su cabina estarán siempre actualizados bajo los estándares más altos de confiabilidad y control”, aseguró Ruales.

“El beneficio potencial de los iPads en nuestras aeronaves es el retiro del papel dentro de las cabinas. Conscientes de la situación ambiental del planeta, implementamos la lectura de cartas de navegación en formato digital, permitiendo un ahorro anual de 40.000 hojas de papel y dando como resultado una disminución del peso operativo de las aeronaves y un ahorro de combustible, al igual que de los costos logísticos y de distribución de manuales”, señaló.