Bangkok, Andina. La aerolínea Thay Airways cumplió con separar a 41 de los 6.000 tripulantes de vuelo, hombres y mujeres, que no alcanzaron los ideales de delgadez y peso, tras un año de pedir la realización de dietas y programas de gimnasia.

En Asia, este tipo de normas sobre la talla están a la orden del día. No se trata en absoluto de una norma de seguridad. El atractivo del personal aumenta la capacidad de competencia, reconoce Teerapol Chotechanapibal, responsable de las relaciones con clientes en la junta directiva de Thai Airways. Simple y llanamente.

En los vuelos internacionales, las azafatas sólo podrán tener un máximo de 81 centímetros de cadera, y los azafatos de 87.

Los más "rellenitos" pasan a ocuparse de los vuelos nacionales, pero con ello pierden los extra salariales y así se ven obligados a seguir haciendo dieta. Quien no consigue adelgazar lo suficiente pasa a ser personal de tierra.

Algunos de los afectados han acudido a la Justicia. "El asunto está en los tribunales, pero se nos ha prohibido hablar de ello antes de la sentencia", dice la portavoz de Charlene Suddhimondala.

"¿Por qué Thai Airways prescinde ahora de las chicas más gordas?", se pregunta con sarcasmo el columnista Andrew Biggs en el Bangkok Post. "La empresa también podría haber dado seis meses de plazo a su personal de vuelo para aclarar su piel. A las mujeres de piel oscura se las considera sucias, o al menos ese es el mensaje de las compañías cosméticas".

Pero la realidad es que Thai Airways no es la única empresa con estándares de belleza propios en Asia. "A nosotros nos pesan una vez al año", dice Oi Leng, azafata de Malaysia Airways (MAS). Si el uniforme queda demasiado ajustado, hay que perder unos kilos. "En nuestro caso se trata de deporte y salud del personal de cabina", dice en cambio el responsable del servicio a bordo, Mohd Salleh Ahmad Tabrani.

Sin embargo, la aerolínea también establece cuánto debe pesar quién, al igual que Singapore Airlines (SIA) y Philippine Airlines (PAL). "Queremos garantizar que nuestro personal está sano y es capaz de soportar los esfuerzos físicos del servicio", afirma el portavoz de SIA, Nicholas Ionides.

"Quien no cumple nuestros estándares de peso, deberá seguir una dieta estricta", señala por su parte la portavoz de PAL, Cielo Villaluna, según recoge la agencia de noticias DPA.

Thai Airways dijo claramente que para desbancar a la competencia se necesita personal atractivo. Y junto con los kilos de más, también se castigan las arrugas. No hay una norma oficial sobre la edad, "pero se recomienda la jubilación al personal de vuelo por encima de los 45 años", dice un empleado. También eso es frecuente en Asia.

Los 43 son el fin para una azafata en MAS. En SIA, los contratos del personal de vuelo son de cinco años, que pueden ser ampliados o no. Según el portavoz, hay azafatas mayores de 40. Entre tanto, PAL lucha ahora contra un intento de los sindicatos de aumentar la edad máxima para azafatos de 40 a 60. Pero la aerolínea pone su tope en 45 años.

Por otro lado, las compañías tradicionales miran con envidia a la competencia de bajo precio, que apenas lleva un par de años en el negocio. "Las aerolíneas jóvenes tienen empleados jóvenes", dice el director general de la asociación de aerolíneas Asia-Pacífico (AAPA), Andrew Herdman.

En las aerolíneas más veteranas, que llevan años contratando a personal, es lógico que la media de edad sea más elevada. Por eso, Herdman encuentra extraño el debate sobre kilos y arrugas. "La cuestión clave en cuanto al personal de vuelo es si ofrecen un buen servicio a los pasajeros. Y eso tiene que ver con la capacidad y la disposición laboral, no con el aspecto".