Buenos Aires. Aerolíneas Argentinas volverá a ser rentable en el 2012, dijo el jueves el presidente de la compañía estatal, Mariano Recalde, al tiempo que anunció que en el primer trimestre las ventas subieron 27% interanual a 278 millones.

Aerolíneas Argentinas, expropiada a un grupo español hace más de un año por el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, registraría pérdidas de US$400 millones este año, más de US$1 millón por día, desde US$900 millones en el 2008.

"En el año 2012 ya la empresa empieza a generar ganancias para ir devolviendo todos los aportes que el Estado nacional vino haciendo desde el año pasado", dijo Recalde en el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

"No es nuestro objetivo obtener rentabilidad con la empresa, es una meta secundaria (...) El objetivo principal es prestar el servicio público, conectar a los argentinos, bien y mucho, volar a más ciudades, con buenas frecuencias, dar un buen servicio, puntual, regular", agregó.

El gobierno argentino le quitó por ley a fines del 2008 a Marsans la golpeada aerolínea de bandera y su subsidiaria doméstica, Austral, argumentando que la firma española estaba descapitalizando la aerolínea.

Desde entonces, el Estado argentino debe aportar fondos a la empresa para que pueda seguir operando. En los últimos meses, transfirió a la firma unos 175 millones de pesos (US$44,6 millones) por mes.

Según Recalde, luego de la estatización, la firma comenzó a mejorar su desempeño significativamente, lo que le permitió recuperar participación en el mercado.

"Hoy Aerolíneas Argentinas tiene un poco más del 70% de participación en el mercado (local), recuperó bastante en la participación del mercado", dijo el ejecutivo. "No solamente creció la cantidad de pasajeros en el país sino que Aerolíneas Argentinas recuperó buena parte del mercado. Llegamos a estar en 55% en el 2008", agregó.

La principal competencia de Aerolíneas Argentinas y Austral en el mercado doméstico es la filial local de la chilena LAN Airlines.

FLOTA

Desde que comenzó la gestión estatal, Aerolíneas Argentinas busca mejorar e incrementar su flota en el marco de un plan de inversiones por 3.000 millones de dólares, que incluye la renovación de todos sus aviones.

Actualmente tiene 53 naves operando diariamente, desde los 23 que tenía cuando la firma fue estatizada. De ese total 10 son propios, mientras que el resto es arrendado bajo distintas modalidades.

Este año selló un acuerdo para comprar 20 aviones del fabricante brasileño Embraer para Austral por unos 700 millones de dólares, que empezarían a llegar en julio.

Esa operación será financiada en un 85 por ciento por el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil.

Ahora analiza adquirir más aeronaves para los vuelos locales e internacionales de Aerolíneas Argentinas.

"El plan de negocios prevé que al cabo de los cinco años el grupo tenga una flota para Austral, que serían los Embraer", explicó Recalde.

Agregó que la flota para vuelos domésticos y regionales del Aerolíneas Argentinas "podría ser una flota de Boeing 737 700 y 737 800 y para las rutas internacionales es muy probable que terminen siendo todos aviones Airbus, 330 y 340", explicó el funcionario.

Los empleados de Aerolíneas Argentinas están representados por seis gremios, que durante la gestión de Marsans impulsaron varias huelgas, provocando cancelaciones y demoras en los vuelos.

Recalde dijo que la relación con los gremios mejoró en el último año y que confía en llegar a un acuerdo en las actuales negociaciones salarias sin que se desaten medidas de fuerza que afecten el servicio.