Cadivi no representa una opción segura en la obtención de dólares para las líneas aéreas nacionales, afirma William Bracho, director ejecutivo de la Cámara de Empresas Venezolanas de Transporte Aéreo (Ceveta).

La semana del lunes 23 de agosto de este año, Cadivi envió un comunicado de prensa señalando que este año había otorgado US$853,5 millones a las líneas aéreas, lo que representa 64% más de lo que había otorgado en ese mismo período de 2009.

"Si las ventas de boletos aéreos han bajado, el monto también debió bajar, pero probablemente aumentó porque se está pagando parte de la deuda que el organismo tenía pendiente con el sector, ya que el año pasado el otorgamiento de divisas fue bastante escaso", supone Bracho. Indica que aproximadamente 84% de la deuda pendiente era con las aerolíneas extranjeras.

Trece aerolíneas venezolanas operan actualmente en el país.

Denuncia que Cadivi mantiene unos procesos tan largos y engorrosos que se convirtió en un desestímulo para la industria. "Para completar un trámite a veces se requieren hasta diez meses y hay ocasiones en las que no se llega a obtener el certificado de no producción o de producción insuficiente", reclama Bracho.

Añade: "Hasta hace poco había un mecanismo alternativo a través del dólar permuta, que encarecía las importaciones, pero al menos garantizaba tenerlas y se resolvían las emergencias. Ahora se creó el Sitme y apenas procesa menos de 30% de las solicitudes diarias y no le permite tener divisas a quienes las recibieron de Cadivi en los últimos 90 días".

Señala que las aerolíneas extranjeras -que venden en bolívares fuertes- reciben dólares, mientras que las nacionales tienen varios gastos en dólares que no les reponen, lo que las hace estar en desventaja.

Sin experticia. El director ejecutivo de Ceveta plantea que las importaciones de repuestos para las aerolíneas se hagan de acuerdo con lo que las empresas requieren. "Bajo el esquema actual es imposible planificar", apunta.

Denuncia que no hay políticas adecuadas para el mantenimiento del sector y que hay mucha descoordinación entre las autoridades relacionadas con la operatividad de las líneas aéreas y las que otorgan divisas.

Explica Bracho que las aeronaves tienen un programa permanente de mantenimiento que se debe cumplir. "Especialmente en el caso de la flota venezolana, cuyo promedio es de aproximadamente 30 años, es importante dar cumplimiento al mantenimiento y en el tiempo que corresponde".

Indica que se trata de programas recomendados por los fabricantes de los aviones y aprobados por el Instituto de Aeronáutica Civil (Inac), autoridad que rige en el país.

"El Ministerio de Ciencia y Tecnología limita las importaciones de repuestos porque desconoce la realidad de lo que requieren las líneas aéreas, no tiene la experticia que puede tener el Inac, por lo que debería haber una coordinación entre estas instancias. Ya lo hemos solicitado en varias oportunidades", dice Bracho.

Insiste en recordar a las autoridades que "las aerolíneas prestan un servicio público".