Uruguay. Luego de mostrar su balance positivo de 2016, la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) defendió la continuidad de su principal actividad, la refinación de combustible.

La empresa aseguró que el año pasado producir nafta (gasolina) le salió más barato que importarla, algo que espera repetir este año.

Igualmente, los jerarcas del ente expresaron que el paro por mantenimiento en la refinería de La Teja y otras variables externas puede generar impactos negativos en el resultado final de la producción de combustible.

Ayer, la plana mayor de ANCAP –acompañada por la ministra de Industria, Carolina Cosse– presentó públicamente el resultado del balance correspondiente a 2016 de la empresa, que cerró con una ganancia de US$15 millones. El dato cortó una racha negativa de cinco años donde acumuló pérdidas por US$ 800 millones. La empresa tuvo una facturación de US$ 2.673 millones que se tradujo en un margen bruto de US$ 398 millones. 

Luego del desglose por ajustes contables y patrimoniales, el desempeño de su colaterales, y una multa por US$108 millones que debió reconocerle a la DGI, el grupo ANCAP terminó con un positivo de US$ 15 millones. El negocio del Portland tuvo una pérdida operativa de US$26 millones y el ente se trazó un plan con el que intenta equilibrar las cuentas en un plazo de dos años y mantener abiertas las tres plantas de producción (Paysandú, Minas y Manga).

Sin llegar al bolsillo. A pesar de la buena noticia del resultado general, los jerarcas indicaron que aún falta para que los números positivos se trasladen a una baja en el precio de los combustibles, que son fijados a través de una paramétrica de costos opaca y que se desconoce si refleja los costos reales del ente. Cuando el combustible aumentó 8% por última vez en enero, no se dio a conocer cuál sería la nueva referencia de crudo y dólar como habitualmente se reportaba.

Durante casi todo el año pasado ANCAP se valió de un petróleo más barato al valor que determinó para fijar tarifas, lo que en los hechos redundó en un perjuicio para los consumidores y le permitió a la petrolera monopólica obtener los beneficios sobre los que se asentó la mejora del resultado.

Incluso, a mediados del año pasado, jerarcas de ANCAP marcaron en la Comisión de Industria del Senado la necesidad de "transparentar" la paramétrica. Sin embargo, la presidente de ANCAP, Marta Jara, no informó cómo está compuesto el actual cálculo para fijar los precios de los combustibles y añadió que el ente trabaja "afinando modelos" para conseguir proyecciones más certeras.

Refinación rentable. La posibilidad que ANCAP importe los combustibles en vez de producirlos es un reclamo que le hacen algunos sectores productivos a la empresa pública. Tomando datos que surgen del informe de Precios de Paridad de Importación (PPI) elaborado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), comprar combustibles en el exterior habría generado un ahorro de US$419 millones en 2016.

Pero el gerente general de ANCAP, Ignacio Horvath, rebatió esos números y sostuvo que al país le resultó más barato la producción que la importación en 2016. A principios de este mes, la unidad informó que se está realizando una encuesta en relación a la metodología del cálculo del PPI.

Horvath informó que mediante la importación el precio de un barril de combustible habría sido de US$ 58,85. En cambio, al haberlo refinado en La Teja fue de US$ 53,80. Por tanto, ANCAP ahorró US$ 5,05 por barril.

"Las proyecciones para 2017 son nuevamente de un margen positivo de refinación. Estimamos que va a ser positivo en un rango de entre US$3 y US$6 por barril, dependiendo de las variables macroeconómicas y el paro por mantenimiento de la refinería de La Teja", explicó Horvath.

Desde la semana pasada las actividades de mantenimiento en La Teja alcanzaron las 12 horas laborales diarias. En base al cronograma establecido, estimó que el paro de la refinería terminará a fines de julio.