Excelsior.com.mx. El Consejo de Administración de Mexicana de Aviación, encabezado por Gastón Azcárraga Andrade, omitió informar a las autoridades aeronáuticas la situación financiera por la que atravesaba la aerolínea en 2010.

De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ( SCT), en 2009 la empresa cumplió con entregar sus estados financieros anuales y trimestrales. Sin embargo, para 2010, año en que cayó en concurso mercantil, sólo presentó informes económico-estadísticos trimestrales en los que mostraba pérdidas en el ejercicio y una disminución en la utilidad operativa de forma que en el libro blanco de la dependencia puede verse que sus activos disminuyeron y sus pasivos aumentaron.

Para julio de 2010, según el acta con la que Mexicana se acogió a concurso mercantil, la empresa ya tenía un pasivo superior a 15.075 millones de pesos (US$1.143 millones).

Pero en 2009, los pasivos de la empresa eran de 9.651 millones de pesos (US$732 millones) y activos por nueve 1.027 millones de pesos (US$77 millones), por lo que se podría considerar que desde ese entonces la empresa no contaba con suficientes activos para hacer frente a sus obligaciones vencidas.

Incluso la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) detectó una situación financiera grave desde 2007, no sólo por los costos laborales, por lo que manifestó que “de no atenderse caería en quiebra en un corto plazo” y sugirió aportar de inmediato capital para cubrir el déficit y así lograr su permanencia”.

Lo anterior se descubrió durante el Conflicto Colectivo de Naturaleza Económica (CCNE) que la empresa puso contra los sobrecargos de Mexicana.

Según los apoderados de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) analiza una segunda conducta de Gastón Azcárraga por un presunta alteración de los estados financieros de la empresa.

En su primera opinión, la Comisión consideró que el empresario tuvo una conducta “dolosa” en su carácter de presidente de Consejo de Grupo Posadas, por omitir información al publico sobre el cierre de operaciones de Mexicana.

Abuso de préstamos

A pesar de que la empresa ya se encontraba en una mala situación financiera, el Consejo de Administración de Mexicana aún solicitó dos préstamos en los que tuvo que poner en prenda activos de la compañía dejándola prácticamente desprotegida, destacó Miguel Ángel Yúdico, secretario del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación y Servicios Similares (SNTTTASS).

Ex empleados se amparan por falta de indagatorias

Los trabajadores de Mexicana de Aviación interpusieron un recurso de amparo ante un juez en Materia Penal, por la falta de investigación de las autoridades ministeriales en las denuncias que han realizado contra el Consejo de Administración de Mexicana de Aviación, encabezado por Gastón Azcárraga Andrade, en los últimos tres años.

Según los ex empleados, la omisión solapa los actos ilícitos reclamados, al no investigar delitos cuya realización ha privado de trabajo y de salario a más de 8.620 trabajadores, cita el documento.

Joaquín Ortega, abogado del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación, Aviación y Servicios Similares (SNTTTASS) explicó que si bien ya se ha investigado al respecto de la sustracción de 198 millones de pesos (US$15 millones) para la compra de acciones de Administradora Profesional de Hoteles, empresa vinculada con Grupo Posadas, y por la cual se giró orden de aprehensión contra Azcárraga, hay otras denuncias que son claras respecto del “fraude” que realizó la administración de la aerolínea.

Entre ellas está la compraventa realizada entre Corporación Internacional de Transporte Aéreo (Cintra) y Grupo Posadas en 2005, en la que además de otros presuntos actos ilícitos, el grupo de accionistas incumplió en el pago de US$235 millones de pasivo laboral que se adeudaba a los trabajadores y que a la fecha se ha acumulado con otros sueldos caídos.

La transacción de acciones se realizó cuando la aerolínea ya se encontraba en concurso mercantil, el 20 de agosto de 2010, por lo que el Consejo de Administración omitió la autorización de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.