Munich/Fráncfort. El grupo industrial alemán Siemens probablemente decidirá el martes buscar una fusión ferroviaria con su rival francés Alstom en lugar de con el canadiense Bombardier, dijeron a Reuters dos fuentes familiarizadas con la situación.

Los tres principales grupos de tecnología ferroviaria en Europa han analizado la combinación de sus negocios en un momento en que la china CRRC, un rival de mayor tamaño respaldado por el Estado chino, está inmersa en una expansión global.  "Creo que Alstom lo conseguirá", dijo este lunes una de estas fuentes. Una segunda persona, que también señaló a Alstom como candidato favorito, dijo que el consejo de supervisión de Siemens tomará una decisión el martes.

El negocio combinado de los activos ferroviarios tendría unas ventas de unos 15.000 millones de euros (US$18.000 millones), frente a los 230.000 millones de yuan (US$35.000 millones) que factura CRRC, y una capitalización bursátil de US$40.000 millones.

Portavoces de Siemens declinaron hacer comentarios, mientras que Alstom no estaba disponible de forma inmediata.

Un acuerdo francoalemán tendría lugar en momentos en que los planes de mayor integración que persiguen la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, podrían verse debilitados por los resultados de las elecciones alemanas.

También significaría la reconciliación entre Siemens y Alstom, que despreció a la compañía germana en 2014 cuando vendió su división energética a General Electric. Está previsto que Siemens mantenga algo más del 50% en el capital de la eventual sociedad conjunta, mientras que Alstom designaría al presidente ejecutivo.

El negocio combinado de los activos ferroviarios tendría unas ventas de unos 15.000 millones de euros (US$18.000 millones), frente a los 230.000 millones de yuan (US$35.000 millones) que factura CRRC, y una capitalización bursátil de US$40.000 millones.

Para Bombardier esta decisión sería un duro golpe. El fabricante de trenes y aviones canadiense se enfrenta esta semana también a una batalla legal para proteger empleos aeroespaciales en Quebec e Irlanda del Norte.