Para evitar la salida ilegal de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a otros países, en especial Perú, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) analiza la posibilidad de pintar las garrafas o colocar códigos de barras en las mismas.

El director ejecutivo de la ANH, Gary Medrano, explicó que el contrabando de GLP no se inicia en Desaguadero, sino en la zona de Senkata, en la ciudad de El Alto. “Tenemos varias ideas en el tema del GLP. Por ejemplo, pintar las garrafas que se vayan a destinar a las regiones fronterizas (...) y la otra es una especie de código de barras que se coloque a cada una de las garrafas”, señaló el funcionario.

El 11 de febrero, La Razón informó que los contrabandistas de GLP, diésel y gasolina hacen uso de rutas alternas en las serranías de Guaqui y el Hito 22 para sacar el combustible hacia el Perú, donde los precios son más altos. El ejecutivo de la ANH indicó que el contrabando de GLP al Perú se debe a que en Bolivia cada garrafa cuesta Bs 22,50 (US$3,1), mientras que en el otro país oscila entre Bs 100 y Bs 120 (US$16,7).

En 2011, la subvención de GLP alcanzó US$31 millones y para 2012 se prevé que llegue a US$75 millones. Para finalizar, Medrano destacó el trabajo que realizan de manera coordinada la ANH, la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) y las Fuerzas Armadas.