Buenos Aires. Productores de Argentina están demorando la siembra de trigo 2010/11 en las principales regiones agrícolas debido a condiciones secas de los suelos y a incertidumbre sobre la futura rentabilidad de la cosecha, dijo este lunes el ministerio de Agricultura en su informe semanal.

El país sudamericano es uno de los mayores exportadores del cereal, pero una larga sequía recortó gravemente su producción en años recientes y los agricultores redujeron el área dedicada al trigo. Inicialmente, se esperaba un incremento en la siembra del ciclo 2010/11, pero ahora el panorama empieza a empeorar.

"En la actualidad existe muy poca precisión en ámbitos de la delegación Bragado respecto a la siembra de cultivos de invierno, principalmente trigo y cebada cervecera. En el mejor de los casos, la superficie a implantar se mantendrá igual que la campaña pasada", señaló el Gobierno.

Bragado es una localidad ubicada en la provincia de Buenos Aires, que concentra alrededor de la mitad de la producción total de trigo de Argentina.

El año pasado, según estimaciones oficiales, el país recolectó 7,5 millones de toneladas del grano, pero el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé que esa cifra aumentará a 12 millones durante el ciclo actual.

"Muchos productores se decidirán a último momento, según las perspectivas de la comercialización presente y futura del cereal, la humedad que presenten los suelos, que en la actualidad es muy ajustada, y la disponibilidad de semilla de calidad para la siembra", dijo el Ministerio de Argentina.

Sin embargo, el clima seco favoreció a los productores que se acercan al final de la recolección de maíz y soja de la temporada 2009/10, afirmó la entidad.

El país sudamericano es el principal exportador de aceite y harina de soja, y el Gobierno calcula que la producción del grano alcanzará el récord de 53,5 millones de toneladas en la campaña actual.

Las lluvias reportadas en algunas regiones causaron demoras en el avance de la cosecha durante la semana pasada, pero la recolección finalizó en varios distritos clave, como Laboulaye, ubicado en la mayor provincia productora de soja, Córdoba.

En esa área, la soja de siembra temprana tiene un rendimiento promedio de 3 toneladas por hectárea, mientras que para el grano sembrado tardíamente es de 2,1 toneladas por hectárea.

Hasta este jueves -fecha de actualización del informe-, los agricultores habían cosechado 92% de los 18,5 millones de hectáreas implantados con la oleaginosa, un avance intersemanal de 2 puntos porcentuales, pero 5% detrás de la misma fecha del año anterior.

A su vez, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires pronostica que la producción de soja argentina alcanzará los 54,8 millones de toneladas, mientras que la de maíz llegará a 21,7 millones.

Hasta este jueves, los chacareros habían recogido 75% de los 3,4 millones de hectáreas cultivados con maíz, un progreso intersemanal de 3 puntos porcentuales, aunque 15 puntos por detrás del ritmo de la campaña anterior.