Santiago de Chile. La agricultura familiar puede llegar a representar más del 80% de las explotaciones agrícolas en América Latina y el Caribe, más del 60% del total de la producción alimentaria y de la superficie agropecuaria, y sobre el 70% del empleo agrícola, señaló el primer Boletín de Agricultura Familiar de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Esta publicación de la FAO difundirá y compartirá experiencias y prácticas exitosas, entregando información actualizada sobre el estado y desarrollo de la agricultura familiar en la región.

“Además de su importancia como proveedor de alimentos para las ciudades, generador de empleo agrícola y fuente de ingresos para los más pobres, la agricultura familiar contribuye al desarrollo equilibrado de los territorios y de las comunidades rurales”, señaló el Representante Regional de la FAO, Raúl Benítez, en la editorial del primer boletín.

Radiografía a la agricultura familiar de Brasil. Brasil se destaca por ser uno de los países en América Latina y el Caribe que más ha apoyado a la agricultura familiar.

Según el Censo Agropecuario 2006, en Brasil existen más de cuatro millones de establecimientos dedicados a la producción agrícola familiar, la cual provee entre el 16% y el 87% del consumo de alimentos en el país.

Los establecimientos agrícolas familiares representan el 84% de los explotaciones agrícolas del país, ocupando un área total de 80,25 millones de hectáreas, el 24% del área total destinada a la agricultura. Además, este sector aporta el 38% del valor bruto de la producción agrícola total: 54 millones de reales en 2006.

Así, en el caso de Brasil la agricultura familiar emplea al 74,4% de la mano de obra disponible para la agricultura, dato que revela la importancia de este sector en la creación de empleo.

Los establecimientos agrícolas familiares utilizan en promedio 15,3 personas por cada 100 hectáreas, mientras que en los establecimientos agrícolas no familiares emplean a 1,7 personas cada 100 hectáreas.

Buenas prácticas en Ecuador: reactivando el cultivo del trigo. El nivel actual de producción de trigo en Ecuador es insuficiente para cubrir su demanda interna. Dicho consumo es abastecido en un 98% por trigo importado de Canadá, Estados Unidos y Argentina, lo que representa para Ecuador un gasto aproximado de US$145 millones.

Para enfrentar este problema, el gobierno de Ecuador –con el apoyo de la FAO- implementó una estrategia en Chimborazo, para reactivar este cultivo, con 220 productores familiares involucrados directamente y 1.000 pequeños productores, indirectamente, la cual generó mayores rendimientos del cultivo, mejor precio de comercialización y capacidades fortalecidas de comercialización, negociación y organización.

“Gracias a esta iniciativa, se ha podido recuperar una actividad tradicional y cultural en la zona triguera, fomentando el cultivo con un enfoque de cadena agro-productiva y de construcción de capacidades y de organización”, explicó Salomón Salcedo, Oficial Principal de Políticas, y Coordinador del Grupo Prioritario de Agricultura Familiar que la FAO creó para atender esta área prioritaria en la región.