El presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la provincia de Bío Bío, Boris Solar, desestimó una presunta colusión de la industria molinera del país, pero consideró que “hay aprovechamiento” en el manejo de los precios que perjudica a los productores.

Los agricultores no tienen muchas alternativas para guardar el trigo, a la espera de mejores precios, por lo que se ven en la obligación de vender según los mandatos de la industria molinera nacional.

El mercado comienza a importar la producción triguera y paga entre 1.000 (US$1,48) y 1.500 pesos (US$2,22) menos a los agricultores del país.

Esto genera una condición de injusticia, pero no representa necesariamente una colusión de los molinos, según destacó el presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la provincia de Bío Bío, Boris Solar.

El dirigente agrícola no cree que exista dolo en el actuar de la industria triguera, porque son muy pocos los molinos grandes o conocidos también como poderes compradores, pero sí que existe un aprovechamiento que impacta negativamente en los negocios de los proveedores del cereal.