Santiago. Chile, el mayor productor mundial de cobre, dijo el lunes que un plan de ahorro de energía para evitar un racionamiento eléctrico, no afectará el funcionamiento de las mineras del centro y sur del país.

El gobierno, que busca prevenir una crisis energética como la que sufrió el país entre 2007 y 2008, contempla disminuir el voltaje entre 5 y 10%, así como ahorrar el agua de reservorios de hidroeléctricas, para enfrentar el déficit de energía que afecta el centro y sur chileno por una sequía.

El ministro de Energía y Minería, Laurence Golborne, aseguró que las minas ubicadas en ese sector del país, como las divisiones El Teniente y Andina, de propiedad de la cuprífera estatal Codelco, "no deberían tener ningún problema, y deberían ser capaces de absorber bajas de voltaje".

El Teniente produce más de 400.000 toneladas de cobre al año, mientras que Andina unas 209.000 toneladas y, junto con otras de la zona, producen alrededor de un cuarto del cobre que produce el país.

La vital actividad minera en el norte de Chile cuenta con un sistema separado de abastecimiento.

El ministro descartó además que, para paliar el déficit, se vaya a incrementar la importación de combustibles. "Tenemos suministro garantizado y condiciones adecuadas para suplir nuestras necesidades", dijo Golborne.

Chile importa más del 90 por ciento del combustible que consume.

El Gobierno ya anunció que en los próximos publicará un decreto con las medidas destinadas a evitar una crisis.

Gas de Argentina. Golborne dejó abierta la posibilidad de importar gas desde Argentina, que hasta hace pocos años era clave para el sistema energético de Chile, que buscó independizarse con multimillonarias inversiones, como la construcción de dos plantas de regasificación de gas natural licuado.

El ministro resaltó la disposición de Argentina de cooperar con la actual situación energética de Chile, pero aseguró que el suministro de gas no es clave en este momento.

"El tema hoy día no es la restricción de gas. Con los terminales de GNL (gas natural licuado) que el país construyó tenemos un suministro adecuado en la zona central, por lo tanto no es un tema crítico", aseveró.

Golborne insistió en la necesidad de que las autoridades ambientales aprueben nuevos proyectos de generación eléctrica.

"Hoy día los proyectos están tomando muchísimo tiempo en desarrollarse, y eso nos está haciendo pagar costos importantes en el país", sostuvo.

La debilidad del sistema se da en medio de la discusión local para el desarrollo de energía nuclear y un polémico debate sobre la construcción de un megaproyecto hidroeléctrico en el sur del país, criticado por ambientalistas.

Desde el año pasado ha crecido el rechazo público a los proyectos de construcción de plantas termoeléctricas en Chile.

Las principales generadoras hidroeléctricas del país son Endesa Chile y Colbún.