Ciudad de México. Si México quiere convertirse en uno de los principales productores de petróleo en el mundo y recuperar la declinación de crudo, la Reforma Energética debe seguirse implementando de manera consistente en el próximo sexenio, advirtió Laszlo Varro, economista en jefe de la Agencia Internacional de Energía (AIE).

En entrevista con Excélsior aseguró que el país ya es en un referente a nivel mundial en el proceso de apertura en el sector de hidrocarburos, pero de no desarrollarse el mercado energético en áreas como las aguas profundas o el gas shale o de lutitas, el país mantendrá su declinación petrolera con repercusiones en la economía nacional, pues hay inversiones comprometidas por cerca de US$200 mil millones y más de 200 contratos en petróleo, gas y electricidad.

El experto reconoció que las compañías petroleras y de generación de energía eléctrica mantienen la confianza por continuar inyectando capital en territorio mexicano.

"Lo que vemos es que las firmas petroleras están haciendo compromisos de largo plazo, de tal manera que ellos están confiados en el marco regulatorio que hay en México, lo mismo para el sector eléctrico las empresas están invirtiendo en energía solar o eólica, por ejemplo, con contratos de largo plazo", comentó.

El pasado 17 de febrero de 2018, México se convirtió oficialmente en miembro de la Agencia Internacional de Energía, y en el primer país de América Latina que es parte de este grupo.

En opinión de Varro, el principal reto del nuevo gobierno es "asegurar que el desarrollo de infraestructura energética sea permanente, que se mantenga la apertura y la entrada a los mercados petrolero y eléctrico, incluso con mayor tecnología".

El pasado 17 de febrero de 2018, México se convirtió oficialmente en miembro de la Agencia Internacional de Energía, y en el primer país de América Latina que es parte de este grupo.

Ventaja geográfica. Para el experto, el reto del siguiente gobierno es asegurar que la infraestructura energética y las reglas de mercado sean un reflejo de la geografía del país, para poder tomar la ventaja de la capacidad energética que se tiene.

Comentó que aún quedan oportunidades por desarrollar tanto para petróleo como en electricidad.

En el caso del sector petrolero, dijo que la participación del capital privado es importante para el avance del sector y para poner al mexicano en un lugar preponderante.

Varro reconoció el éxito en campos offshore o costa afuera, pero no se ha visto el capital para el desarrollo del gas shale, considerando que México es parte del área conocida como “Eagle Ford” con Estados Unidos, considerado uno de los mayores campos de gas lutita en el mundo.

“La geología continúa favoreciendo al territorio mexicano. Por lo que la siguiente fase es desarrollar la industria del gas shale también en el país”.

En el sector de electricidad destacó el esfuerzo por dejar de utilizar combustibles fósiles para producir luz, dando un “gran salto” para la generación con energías limpias; sin embargo, sostuvo que el siguiente y más complicado paso es el uso de tecnologías más avanzadas para llegar a zonas geográficas de difícil acceso y a bajos costos para el consumidor.

Finalmente, el representante de la AIE resaltó los contratos privados que ha logrado tener México en un contexto de retos globales para la industria petrolera como los bajos precios o el recorte en proyectos de inversión.