Nueva York. El principal oleoducto de Alaska, que transporta un 12% del crudo estadounidense, cerrará este viernes por la tarde para la instalación de un desvío que busca restablecer en pleno los envíos, después de que la línea fuera clausurada la semana pasada por una fuga, dijeron su operador y los reguladores.

El flujo del crudo fue de 320.000 barriles por día (bpd) el jueves, alrededor de la mitad del nivel normal, luego de que el operador, Alyeska, reanudó parcialmente los envíos esta semana.

El flujo bajó desde un nivel de 400.000 bpd este miércoles, ya que el oleoducto bombeó menos petróleo de los tanques de almacenamiento a lo largo de su recorrido, dijo la portavoz Stefani Bell.

Alyeska planea instalar una línea de desvío que permitirá que los envíos retornen al flujo normal de 630.000 a 650.000 bpd.

La línea seguirá cerca de sus tasas de flujo actuales, reducidas, hasta que la cierren para el desvío, dijo el operador.