El fabricante de aluminio Alcoa Inc. inició el cierre de su fábrica en la isla italiana de Sardinia este sábado, al despedir a cientos de trabajadores en una región afectada duramente por el desempleo y la crisis económica.

Alcoa dijo que "la situación económica y los límites impuestos por el sistema regulatorio europeo" obligaron a tomar la decisión y que el proceso de cerrar la fundición se completará en unas pocas semanas.

Este viernes, el ministerio de Industria de Italia dijo que la multinacional suiza Glencore estaba considerando la compra de una planta que le genera pérdidas y que haría una evaluación dentro de una semana, dejando abierta la posibilidad de un rescate de último minuto.

Alcoa dijo que conservaría la instalación para que pueda ser reiniciada por un periodo de un año y que los empleados serán retenidos hasta fines de diciembre del 2012.

Pintorescas protestas de trabajadores dieron al posible cierre de la fábrica un enfoque político esta semana, en momentos en que el Gobierno tecnócrata de Mario Monti lucha por aprobar reformas y reducir el límite de deuda que ha convertido a Italia en un punto focal de la crisis de la zona euro.