La producción de etanol de Alcoholes del Uruguay (Alur) rondará este año los 36 millones de litros, un incremento del 20% respecto a los volúmenes procesados el pasado ejercicio, informó a El Observador el director ejecutivo de la empresa, Leonardo de León.

Este volumen no contempla la primera producción que comenzará a volcar la nueva planta que iniciará sus operaciones en Paysandú en las próximas semanas en la cual se invirtieron US$ 180 millones. Este complejo industrial tendrá una capacidad instalada de 75 millones de litros de etanol por año, por lo que duplicará el volumen que prevé producirse en 2014. Asimismo, el funcionario indicó que para 2015 se proyecta llegar a una producción de 80 millones de litros de este biocombustible que implicaría llevar el porcentaje de mezcla de las naftas de 5% a 10%. “Esto permitirá reducir las importaciones de combustibles fósiles como el petróleo”, resaltó el jerarca.

A su vez, Alur está trabajando en distintos actores privados para llegar a mezclas mayores de los biocombustibles (etanol y biodiesel) para aprovechar el incremento de su capacidad instalada de procesamiento y llegar a mezclas de hasta 20% o más.

Hace poco más de una semana, Alur firmó un convenio con Fiat y la Gremial Única del Taxi para realizar un test en dos vehículos para taxímetros cuyos motores pueden funcionar con cuatro tipos de combustibles: 100% a etanol, una mezcla de 25% de nafta y 75% de etanol, sólo a nafta o a gas natural. El conductor no debe escoger qué tipo de combustible utilizará su vehículo, sino que funciona de acuerdo a la necesidad que requiera el motor según la marcha del auto. El costo del vehículo oscila los US$ 23 mil, unos US$ 2 mil por arriba del precio de mercado de esta unidad con un motor a gasolina.

“El objetivo es que en una perspectiva de tres o cuatro años –gracias a este tipo de experiencias–, el volumen de mezcla de etanol pueda ser superior al 10%”, apuntó De León.

Con biodiesel. Esta semana, la aceitera Cousa –socia de ALUR en la producción de biodiesel– inauguró la ampliación del sector molienda de granos que contará con una capacidad inicial de elaboración 1.450 toneladas por día y se prevé que alcance en su plenitud a las 2.400 toneladas. La inversión en esta obra fue de US$ 50 millones.

De León explicó que esta iniciativa permitirá que Alur esté en condiciones de aumentar la mezcla de biodiesel con gasoil a 9% o 10% por litro (hoy es de 5%). Se estima que la producción de ese biocombustible ronde los 55 millones de litros en 2015.

Asimismo, al igual que con el etanol, en este caso ALUR ya tiene en marcha un convenio con Cutcsa donde 100 unidades de transporte urbano utilizan una mezcla de biodiesel con gasoil del 10%. De León dijo que como la experiencia en cuanto a rendimiento de los motores “fue tan buena”, ahora se optó por llevar la mezcla a 20% para evaluar sus resultados.

El director ejecutivo de ALUR informó que si se obtiene el rendimiento esperado, Cutcsa utilizará este porcentaje de mezcla en toda su flota de unas 1.000 unidades.

Por otro lado, el jerarca reveló que Alur recibió una propuesta de una empresa de transporte de carga que planea realizar un plan piloto similar al de Cutcsa pero con un porcentaje de mezcla del biodiesel con el gasoil del 30%. “Si el resultado económico es bueno, el acuerdo será beneficioso para las dos partes”, aseguró De León.

La visión de Bordaberry sobre Alur. Durante una gira por Bella Unión en agosto, el candidato a la presidencia por el Partido Colorado, Pedro Bordaberry, manifestó que ALUR “es ineficiente”, que “malgasta” millones de dólares y que “la planta está (pero) hay que darle la vuelta”. Bordaberry dijo que “hay que lamentar que millones y millones que se invirtieron en ALUR hayan terminado en la peor de las politiquerías que hizo inviable a la empresa” y que llamará a una auditoría del ente el 1° de marzo, si gana las elecciones. El candidato también apuntó a la nueva planta de etanol de ANCAP que se construye en Paysandú. “Según nuestros técnicos, cuesta tres veces más de lo que realmente tendría que costar”, sostuvo.

Pasar de la glicerina al plástico. Alur y la empresa argentina Bioceres –cuyo paquete accionario integra el rey de la soja Gustavo Grobocopatel–, viene trabajando de hace un tiempo en un plan piloto para la búsqueda de un microorganismo de la glicerina que se genera de la producción de biodiesel en la planta de Capurro. Los experimentos permitieron detectar una bacteria que provoca que la glicerina se transforme en plástico. El director ejecutivo de Alur, Leonardo de León, informó que ahora la apuesta es a llevar este proceso a una fase industrial. Para ello está previsto instalar una planta piloto de producción cuyo destino será la venta comercial. De León informó que este proyecto demandará una inversión de unos US$ 2 millones que incluirá la participación otros privados.

La demanda de los cultivos agrícolas. Las proyecciones de Alur de elevar su producción de biocombustibles en el corto plazo, necesariamente requieren de una mayor área de cultivos agrícolas. Hoy la empresa requiere de unas 90 mil hectáreas (hás.) en todo el país para atender sus emprendimientos industriales de Bella Unión, Paysandú y Montevideo. Sin embargo, para 2015 la empresa tiene previsto duplicar la superficie de siembra de granos (a 180 mil hás.). Según informó De Leon, la empresa tiene contratos de siembra y compra de granos con agricultores de 15 departamentos.

Hace poco más de una semana, Alur se vio obligada a cerrar los contratos de siembra de sorgo producto de una gran demanda. Por último, el funcionario recordó que hoy entre el 30% y 40% del sebo vacuno de la industria frigorífica, ALUR lo está destinando a la elaboración de biodiesel.