El ex presidente Alejandro Toledo propuso invertir de forma directa en las comunidades campesinas, en lo que denominó una "inversión directa a la vena", con el fin de prevenir conflictos sociales relacionados con proyectos mineros o extractivos.

"Una manera de hacerlo es compartir las ganancias que generan los proyectos mineros e invertir directamente en las comunidades, generando desarrollo y eliminando los conflictos sociales que ahuyentan las inversiones", explicó.

Para experimentar con dicha propuesta, sugirió tomar como piloto a dos distritos donde se ejecutan los proyectos: Echarate (Cusco), donde nace el proyecto Camisea, y San Marcos, en Áncash.

En ambas jurisdicciones, propuso entablar conversaciones con las comunidades, a cargo de un equipo multidiciplinario altamente calificado, a fin de que estas puedan priorizar sus necesidades.

"Que prioricen cuáles son sus problemas mas agudos, ya sea agua potable, desagüe, salud, educación, carreteras, o represas altoandinas. El dinero para esas obras seria por parte de las empresas invirtiendo directamente en las comunidades a cuenta de las ganancias que estas deben de pagar por concepto de canon y regalías al gobierno central", precisó.

El monto invertido sería descontado del total que las empresas deben aportar al Estado por derecho de canon y regalías, explicó.

Una vez efectuada la inversión cada tres meses, el gobierno enviaría personal especializado a supervisar los trabajos del equipo multisectorial, con el objetivo de evitar posibles actos de corrupción.

Luego de terminados los proyectos el Estado debería otorgar un documento que certifique la inversión, añadió.

"No sería nada nuevo, se esta haciendo en África y Asia, y creo que podríamos tener inversión nacional y extranjera sin conflictos sociales y las comunidades campesinas podrían beneficiarse y evitar que algunos políticos capitalicen el conflicto", apuntó.

El líder de Perú Posible sostuvo que la economía del país se ha "enfriado", al igual que la de toda Latinoamérica por la caída de los precios de las materias primas y recordó que no es suficiente el crecimiento de la agroindustria para superar este impasse.

Por ello, dio cuenta de la necesidad de "desentrampar la vulnerabilidad que genera una convivencia armónica entre la minería y otras actividades económicas como la agricultura y el turismo".