Don José J. Simán, un emprendedor que migró de Belén a El Salvador, abrió su primer almacén, en el centro de la capital salvadoreña, el 8 de diciembre de 1921. En esa tienda que llevó su nombre por más de 20 años, el empresario comercializaba telas y todos los productos relacionados con la costura, uno de los rubros que mostraban mayor auge comercial en aquella época.

Nueve décadas han transcurrido desde entonces y la cadena que lleva hoy el nombre de Almacenes Siman se ha convertido en uno de los conglomerados empresariales más importantes de toda la región centroamericana.

Su peso es tan grande que cuenta con 14 almacenes repartidos en Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y El Salvador y genera un total de 5.000 empleos permanentes y más de 1.600 plazas temporales.

Por sus bodegas circulan más de 8 millones de productos anualmente, y, en sus puntos de venta, exhibe unos 400.000 estilos de productos diferentes, entre los que se cuentan 27 marcas privadas de la firma.

La empresa familiar ha ampliado asimismo sus operaciones a través de otras firmas hermanas como Unicomer, que administra la marca de almacenes La Curacao; y Simco, dedicada a la construcción.

Pero la idea es seguir creciendo. Por eso Ricardo Simán, presidente de la cadena, anunció que para el período 2012 –2013 la compañía ya trabaja en posibles aperturas de dos o tres tiendas en Centroamérica y en una ampliación importante dentro del territorio salvadoreño.