Orlando, EE.UU. Ejecutivos estadounidenses de Toyota Motor Corp se reunirán con la administración central de la compañía en Japón durante los próximos días en medio de una creciente crisis de seguridad en sus vehículos, dijo un directivo de la firma en Estados Unidos.

Yoshi Inaba, presidente de Toyota North America, y el jefe de ventas en Estados Unidos, Jim Lentz, se reunirán con altos ejecutivos antes de las audiencias en el Congreso programadas para más adelante este mes, dijo a Reuters Don Esmond, vicepresidente de alto rango de Toyota Motor Sales.

El viaje de ambos ejecutivos ocurre en momentos en que la mayor automotriz del mundo está golpeada por los grandes retiros de vehículos que han recortado las ventas y empañado su alguna vez estelar reputación de calidad.

El representante estadounidense Darrell Issa, el republicano de mayor influencia en la Comisión de Vigilancia y de Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, está presionando para que el presidente de Toyota, Akio Toyoda, testifique ante la comité.

El Congreso tiene programadas tres audiencias para investigar las revisiones de Toyota, para el 24 y 25 de febrero y el 2 de marzo.

Toyota ha retirado más de 8,5 millones de vehículos a nivel mundial debido al riesgo de que los engomados pedales del acelerador o alfombrillas sueltas puedan resultar en una aceleración no deseada.

Esmond dijo que unos 400.000 clientes estadounidenses ya han arreglado los pedales de sus vehículos. Para fines de febrero, la mayoría de los cerca de 131.000 automóviles en concesionarios estadounidense se prevé que estén reparados, aseguró.

Toyota también evaluará "incentivos competitivos" para atraer consumidores y tomar pasos para reforzar la marca afectada por el mayor retiro de autos en su historia.

"Nuestro primer objetivo es cuidar al consumidor", dijo Esmond. "Desde ese punto de vista, vamos a necesitar algo para reforzar la marca, Creo que analizaremos todas y cada una de las opciones", aseguró.