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Analistas revelan que empresa fantasma de Monterrey reparte leche “patito” a Venezuela
Domingo, Octubre 7, 2018 - 16:07

Esta leche en polvo llegó a Venezuela de la mano de los empresarios colombianos Alex Saab Morán y Álvaro Pulido Vargas, principales contratistas del gobierno de Maduro.

Ciudad de México.- Grupo Brandon, una desconocida empresa de Monterrey, monopolizó los envíos de leche en polvo patito, para el programa de despensas venezolano del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Esta leche en polvo hecha en México llegó a Venezuela de la mano de los empresarios colombianos Alex Saab Morán y Álvaro Pulido Vargas, principales contratistas del gobierno de Nicolás Maduro y quienes controlan las importaciones de estos alimentos desde 2016.

Hasta ocho marcas diferentes de Grupo Brandon se encontraron en las cajas CLAP repartidas por el gobierno venezolano. Se trata de leche en polvo que incumple las normas nutricionales, con altas concentraciones de sodio y de carbohidratos.

Desde que el mandatario venezolano Nicolás Maduro oficializó su plan de despensas CLAP en 2016, con frecuencia lo califica como “milagroso”.

Lo que al inicio sería un programa de despensas (cajas CLAP) para desmantelar el mercado negro de alimentos en Venezuela, terminó un siendo un negocio para importadores allegados al propio gobierno venezolano.

Grupo Brandon, empresa con rastro casi fantasmal en Nuevo León, se convirtió en 2018 en el principal proveedor de leche en polvo de las cajas CLAP con una filosofía que luce cuestionable: muchas marcas, poca calidad.

Las dos direcciones colocadas por Grupo Brandon en el reverso de los empaques de leche en polvo “únicamente para ser distribuida en la República Bolivariana de Venezuela”, conducen a oficinas en Monterrey y en San Pedro Garza García que nada tienen que ver con la empresa ni con la producción de leche.

Somos una empresa 100% mexicana con 15 años de experiencia en el mercado comercializando productos alimenticios, principalmente productos lácteos”, relata Grupo Brandon en su sitio en Internet.

Esta página fue creada en 2017, justo antes de que comenzaran a aparecer sus artículos en las despensas venezolanas.

Mala calidad. Un nuevo análisis físico químico realizado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad Central de Venezuela, a solicitud de Armando.info, a cinco marcas envasadas por Grupo Brandon: Lacto Más, Chimax, Santa Paula, Vilac y Vitalac arroja más dudas sobre la naturaleza de esta empresa y de la mercancía que despacha a Venezuela.

Los resultados revelan que se trata de productos lejos de cumplir con los valores recomendados por el Instituto Nacional de Nutrición (INN) de Venezuela en la Tabla de Composición de Alimentos y en la norma venezolana Covenin 1481 sobre leche en polvo.

Los empaques de cuatro de las marcas: Lacto Más, Chimax, Santa Paula y Vitalac, indican poseer 900 miligramos de calcio por cada 100 gramos del producto; sin embargo, los análisis descubren un engaño: en realidad oscilan entre 179.63 miligramos (Lacto Más) y 527 miligramos (Santa Paula), valores muy por debajo de los reportados en sus etiquetas.

El desfase detectado en el calcio supone que un niño de entre 2 y 4 años de edad debería tomar más vasos del producto para cubrir su requerimiento mínimo diario de calcio.

Con Lacto Más un niño tendría que consumir 9.3 vasos, en lugar de los 1.8 vasos que bastarían si se tratara de una leche completa estándar. Mientras, un adulto necesitaría hasta 18.6 vasos para cubrir su demanda diaria de calcio.

Estos datos no deberían sorprender a las autoridades, porque en febrero pasado Armando.Info y el periódico Excélsior publicaron un reportaje con los resultados del análisis a ocho presentaciones de leche mexicana, hechas por varias compañías y una de las marcas con peores resultados fue Suprema, también de Grupo Brandon.

Además, el presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional Venezolana, Freddy Superlano, viajó en mayo hasta la Ciudad de México para presentar una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), por la mala calidad de la leche exportada a Venezuela.

Mientras en Venezuela hay una población que se muere de hambre y que obliga a un éxodo masivo, los empresarios y la cúpula del gobierno de Nicolás Maduro se enriquecen con la distribución de alimentos falsos”, condenó Superlano.

Días después de la publicación del reportaje, la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex), encargada de centralizar las importaciones públicas, exigió a los proveedores mexicanos presentar con “carácter obligatorio el Registro Sanitario y el Certificado de Libre Consumo en el País de Origen” para los alimentos de los CLAP.

Ese llamado de atención tampoco frenó la exportación de alimentos de mala calidad y los intermediarios continuaron comprando a Grupo Brandon.

Tal vez no estemos en presencia de una fábrica de leche en polvo, sino de una simple llenadora o envasadora, que sólo compra leche en polvo de segunda”, afirma Rodrigo Agudo, director del Instituto Venezolano de la Leche y la Carne (Invelecar).

Pese a la mala calidad descubierta en la leche en polvo, las cifras de la Secretaría de Economía de México revelan que sólo en marzo, dos meses antes de la cuestionada elección presidencial del pasado 20 de mayo, nuestro país exportó a Venezuela casi 56 millones de kilogramos de leche en polvo, prácticamente el mismo volumen enviado durante todo 2017.

Lo que más resulta extraño para el especialista venezolano Rodrigo Agudo es que desde nuestro país se estén enviando millones de kilos de leche en polvo, cuando México no tiene tradición alguna de exportación en este producto, como Nueva Zelanda, Argentina o Uruguay.

Poco calcio, mucho sodio y carbohidratos. La falta de calcio no es la única señal de alarma en las leches de Grupo Brandon. Las cinco marcas también presentaron valores excesivos de carbohidratos.

En la marca Lacto Más el nivel de carbohidratos supera en 215.8% lo establecido por las autoridades de nutrición y el valor real casi duplica al reportado por Grupo Brandon en la etiqueta.

Los niveles de sodio lucen exorbitantes. Chimax, con 1.856 miligramos, sextuplica los 370.8 miligramos por cada 100 gramos de producto establecidos en la norma.

La dosis de sodio de Chimax es la misma que la Organización Mundial de la Salud recomienda, pero para la ingesta diaria, fijada en menos de 2 gramos al día.

Detrás del monopolio. Los documentos de registro demuestran que Grupo Brandon se constituyó en noviembre de 2004 y durante 13 años perteneció a la familia Marcos Corella.

El 5 de abril de 2017 la familia Marcos Corella, de San Pedro Garza García, traspasó sus acciones a Javier Eduardo Rodríguez de La Fuente, de apenas 21 años edad, y a Mario Alberto Valdez Díaz, de tan sólo 19 años de edad.

Poco después de diversos movimientos en el acta constitutiva de Grupo Brandon empezaron las exportaciones de leche a Venezuela y en diciembre del año pasado quedó como apoderado de la sociedad Raymundo Almaguer Macías.

Christian Marcos Corella, de la familia que originalmente controlaba la empresa, no contestó la solicitud de entrevista para este reportaje.

En la Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario, dependencia encargada de otorgar los certificados de libre venta para la exportación de leche en polvo en el estado de Nuevo León, desconocen sobre las operaciones de Grupo Brandon y desde marzo pasado no encuentran respuestas para explicar estos envíos, a pesar de que se comprometieron, a petición de Excélsior, a investigar a la empresa.

Quienes sí tienen relación con Grupo Brandon son los empresarios colombianos Alex Saab y Álvaro Pulido.

Por ejemplo, marca Santa Paula, de Grupo Brandon, fue importada por Salva Foods 2015, una empresa venezolana que es la propietaria de las franquicias en Venezuela tiendas CLAP.

Detrás de Salva Foods 2015 está el empresario colombiano Carlos Rolando Lizcano Manrique, vinculado Alex Saab y Álvaro Pulido, a través de Group Grand Limited.

Group Grand Limited es la sociedad registrada en Hong Kong, que en 2017 logró al menos dos millonarios contratos con el gobierno venezolano para proveer los alimentos para los CLAP y que además constituyó una filial homónima en la Ciudad de México.

En los registros de Import Genius, una base de datos especializada en comercio internacional, se revelan las compras de Salva Foods 2015 a Grupo Brandon.

Para venezolanos de la industria alimentaria, la compra de leche en polvo por parte de la empresa Salva Foods 2015 resulta incomprensible, porque no figura en alguno de los listados de adquisición de divisas para poder importar mercancía.

Ni el colombiano Carlos Rolando Lizcano ni la gerente general de Salva Foods 2015, Betsy Desirée Mata Pereda, contestaron las solicitudes de entrevista para este reportaje. Tampoco el coordinador nacional de los CLAP, Freddy Bernal, ni en el despacho del Ministerio de Alimentación ofrecieron alguna versión.

Asasi Food FZC, registrada en Emiratos Árabes Unidos y relacionada con la trama empresarial del binomio de Alex Saab y Álvaro Pulido, también compró toneladas de leche en polvo a Grupo Brandon a comienzos de 2018.

Asasi Food FZC es una de las firmas usadas por los empresarios colombianos para sustituir a Group Grand Limited, señalada en agosto de 2017 por la fiscal destituida Luisa Ortega Díaz de estar relacionada directamente con Nicolás Maduro.

Autoridades financieras mexicanas han detectado flujos de cientos millones de dólares en Group Grand Limited, Grupo Brandon y Asasi Food FZC, relacionadas con las ventas de despensas CLAP.

Además de México, este esquema es investigado por autoridades de Estados Unidos, Colombia y Panamá.

Para esta entrega no se consiguieron documentos sobre el precio de venta en 2018 de la leche en polvo, pero en 2017 el producto fue uno de los que permitió mayores ganancias a los intermediarios.

Group Grand Limited, por ejemplo, cobró en enero del año pasado al gobierno venezolano US$4.75 por kilogramo y en septiembre el precio ascendió a casi US$7 por cada kilo.

Otros intermediarios, como M.I.R Importació I Exportació y Wellsford Trading Corp. facturaron el kilogramo de leche en polvo en un precio cercano a los cinco dólares.

Las estadísticas de la Secretaría de Economía mexicana indican que entre enero y julio se exportaron a Venezuela casi 82 millones de kilos por un valor de US$70,3 millones, lo que supone US$0,85 por cada kilogramo, un poco más que el US$0,5 por kilo reportado en 2017, señal de que el negocio continúa en ascenso y los intermediarios se quedan con la mayor parte.

Autores

Excelsior.com.mx