Río de Janeiro. Brasil debe duplicar su producción de petróleo en la próxima década y debe pasar de los 2,6 millones de barriles diarios previstos para este año a los 5,5 millones de barriles diarios en 2027, según divulgó la estatal Agencia Nacional del Petróleo (ANP).

En un acto en Río de Janeiro, el presidente de la ANP, Decio Oddone, aseguró que Brasil puede ubicarse entre los cuatro o cinco mayores productores mundiales de petróleo en 2027 con el aumento de la producción, que será posible gracias a la entrada en funcionamiento de unas 60 nuevas plataformas petroleras (50 en el litoral de Río de Janeiro y 10 en el de Sao Paulo), principalmente en la zona del presal, en aguas profundas del océano Atlántico, bajo una extensa capa de sal que puede llegar a los 2 kilómetros de grueso.

Oddone también dijo que entre este año y 2054, el sector petrolero brasileño requerirá inversiones de cerca de 1,8 billones de reales (unos US$450.000 millones), y que debido a la alta cantidad, la exploración no puede hacer hecha únicamente por una empresa, en clara alusión a la estatal Petrobras.

Hasta hace poco, Petrobras dominaba el mercado de exploración y producción por ley, obligada a participar en todas las licitaciones y consorcios, aunque la legislación fue modificada para promover la entrada de otras petroleras y la estatal brasileña apenas participa ahora en aquellos campos en los que tiene interés.

El director general de la ANP aseguró que Brasil debe darse prisa para explorar sus reservas de petróleo, porque el mundo ya empezó una transición para la economía de bajo carbono.

El director general de la ANP también aseguró que Brasil debe darse prisa para explorar sus reservas de petróleo, porque el mundo ya empezó una transición para la economía de bajo carbono.

"El país necesita dejar de perder oportunidades y definitivamente optar por transformar sus recursos en riqueza, mientras estos recursos tienen valor, y cuando necesitamos sacar millones de personas de la miseria", declaró.

Oddone también dijo que gracias a las inversiones previstas hasta 2054, el estado brasileño recaudará 6 trillones de reales (US$1,5 billones) en impuestos, tasas y regalías. "Son 167.000 millones de reales (unos US$41.750 millones) al año, lo que equivale al actual déficit fiscal del país", finalizó.