La regulación de los nuevos modelos de negocio financiero en un periodo de innovación y desarrollo tecnológico como el actual es un tema presente en la agenda de los países latinoamericanos, pero su resolución y aplicación aún es un tema pendiente.

Esa fue una de las conclusiones del XXXVI Congreso Latinoamericano de Derecho COLADE 2017, organizado por la Asociación de Bancos del Ecuador (Asobanca) y la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), que se llevó a cabo en Quito este 11 y 12 de septiembre.

Giorgio Trettenero, Secretario General de Felaban, señaló que una adecuada regulación siempre será positiva para el crecimiento del sistema financiero. Como ejemplo citó el caso de las entidades financieras de la región que a pesar de las crisis financieras globales de los últimos años, se han mostrado sólidos, capitalizados, con liquidez y generando rentabilidad.

Para Jorge Alvarado, presidente del Comité Latinoamericano de Derecho Financiero, COLADE, en temas regulatorias la región sí tiene avances.

“De esa rentabilidad pagamos impuestos, se reinvierte en más créditos, en tecnología y en innovación”, dijo.

Trettenero advirtió además que la regulación debe ser simétrica para ayudar a llevar adelante procesos como firmas electrónicas o ventas digitales e igual para todos los sectores que mantienen actividades financieras.

Ljubica Vodanovic, experta legal financiera de Perú, aseveró que la banca en América Latina está avanzando en su proceso de digitalización, pero que todavía está distante de la realidad de países como Europa y Asia. Aseguró además que la clave de su aplicación es darle viabilidad legal a los nuevos servicios financieros con una regulación preparada e informada. Es decir, que las autoridades de control del sistema bancario de cada país conozcan las normas de otras naciones para tomar las mejores experiencias y aplicarlas de acuerdo a la realidad de cada país.

Para Jorge Alvarado, presidente del Comité Latinoamericano de Derecho Financiero, COLADE, en temas regulatorias la región sí tiene avances. Citó el caso de Ecuador, que tiene una legislación desde 2002 que podría permitir que la suscripción de contratos de cuentas corrientes o de ahorros sean en la web. No obstante, el problema es su aplicación por falta de conocimiento de las autoridades y de los propios usuarios y la falta de unificación con las normas secundarias.

Regulación de los Fintech. Sobre la regulación de los nuevos modelos financieros como los Fintech, Vodanovic precisó que éstos son modelos de negocio que lo emplean empresas que no son bancos porque ven una necesidad en el mercado.

Advirtió que sí requieren una reglamentación mínima y necesaria para cuidar especialmente el dinero del público.

En tanto, Alvarado aseguró que los Fintech ya son parte del negocio y que el desafío de la banca es responder a las necesidades de los clientes en el escenario actual. Señaló que en muchas legislaciones sí existen ciertas regulaciones para las empresas tecnológicas al tener que registrarse, pero que existen actividades fuera del sector financiero que pueden incidir en la banca al captar recursos de los usuarios, y estas no tienen regulación.

Coincidió además en que muchas Fintech tienen sinergias con los bancos porque les permiten concretar nuevos negocios. Vodanovic aseguró que en regiones como Europa las instituciones bancarias ya ven a estas empresas como un mecanismo para expandir sus servicios y llegar a mercados a los que antes no llegaban.

En el cierre de COLADE 2017, Julio Prado, presidente de la Asobanca, agradeció a los participantes y asistentes por “colaborar con la construcción de la banca latinoamericana que todos queremos”. A lo largo del evento se realizaron 18 presentaciones, entre paneles de discusión y ponencias magistrales, que trataron una diversidad de temas alrededor de la nueva banca digital y los retos de su regulación.

“Han sido días de aprendizaje y reflexiones necesarias sobre el futuro de la banca en Ecuador y en la región. COLADE 2017 ha incentivado al debate sobre las nuevas formas de prestar servicios bancarios y la necesidad de que los bancos y reguladores de embarcarse en el tren irreversible de la tecnología”, concluyó Marco Rodríguez, Director Legal