Montevideo. La instalación de una tercera planta de celulosa en Uruguay que está en negociación entre la forestal finlandesa UPM-Kymmene y el Gobierno conllevaría una inversión total de US$5.000 millones, dijo este viernes el presidente del país sudamericano, Tabaré Vázquez.

"La empresa va a destinar US$4.000 millones y el Uruguay va a tener que invertir US$1.000 millones", precisó en una conferencia de prensa en la que adelantó que el Estado promoverá la inversión conjunta con privados para lograr las mejoras de infraestructura.

"El gobierno nacional está decidido a trabajar en este proyecto", dijo el presidente Vázquez, quien agregó que "para el gobierno nacional es muy importante desarrollar este emprendimiento. Es una obra grande que hace la empresa".

UPM y el Gobierno de Uruguay comunicaron el miércoles que mantienen conversaciones para avanzar en la puesta en marcha del proyecto, cuya concreción estará sujeta a las mejoras logísticas que el país debe implementar en sus devenidas carreteras, red ferroviaria y puerto.

La planta, que se ubicaría en el centro del país sobre las orillas del Río Negro, generaría empleo directo e indirecto para unas 8.000 personas y aportaría entre 2 y 2,5 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) del país, según las estimaciones del proyecto.

Uruguay, que ya cuenta con una planta instalada de UPM y otra del consorcio conformado por la chilena Arauco y la sueco-finlandesa Stora Enso, registró un incrementó de 7% interanual en sus exportaciones de celulosa en el primer semestre del año, hasta los US$625 millones.

Considerando las etapas de trabajo previstas, las obras comenzarían a fines de 2018 y demorarían unos dos años, quedando operativa en el 2020 con una capacidad productiva que superaría los 1,3 millones de toneladas anuales.

Además de los requerimientos de la empresa para mejorar la infraestructura, está la petición de operar bajo régimen de zona franca con beneficios tributarios. El Gobierno estaría abierto a concederle esa figura, la misma que ostentan las dos plantas de celulosa que ya operan en el país.

Uruguay, que ya cuenta con una planta instalada de UPM y otra del consorcio conformado por la chilena Arauco y la sueco-finlandesa Stora Enso, registró un incrementó de 7% interanual en sus exportaciones de celulosa en el primer semestre del año, hasta los US$625 millones.

El país sudamericano enfrenta serios problemas de infraestructura y un déficit fiscal de un 3,7% en el año móvil a mayo que limita los recursos gubernamentales para realizar inversiones, por lo que el país impulsa la puesta en marcha de proyectos de participación público-privada y apela a financiamiento de organismos multilaterales.

* Con información de Reuters y El Observador de Uruguay.