“Serán en principio tres locomotoras y 100 vagones que empezarán a funcionar desde julio del próximo año”, anunció este jueves el presidente de la EPA, Francisco González, durante la presentación de su informe público en ese puerto. Así se podrán llevar 250 mil toneladas de carga por año.

Un 73% de todos los productos que llegan a este puerto, según datos chilenos, y el 85%, de acuerdo a los informes de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), procede del territorio boliviano.

“La mercadería nacional creció en 2010 en un 20% con relación a 2009 y la tendencia es que lo haga aún más”, advirtió González a periodistas de La Paz y Cochabamba. La soya, la madera y los minerales son transportados actualmente por camiones desde los diferentes departamentos de Bolivia, hecho que demanda un alto costo a los empresarios.

“Hicimos además un gran esfuerzo económico realizando el dragado de unos 13 metros de profundidad para que barcos más grandes atraquen en Arica. Estamos apostando aún más a la integración”, dijo González, un santiaguino que trabaja en Arica. A las dos gigantes grúas que operan en este puerto se sumará una tercera.

En Arica, que se encuentra al centro de dos grandes puertos de zona franca: los de Iquique en Chile y Tacna, en Perú, se cree que de esta manera se podrá tener mejores opciones para recibir más carga boliviana.

A orillas del océano Pacífico, los ariqueños construirán en Lluta, a unos 12 kilómetros del puerto, una nueva zona o un puerto seco para recibir más carga boliviana. “Será una especie de depósito, porque sabemos que cada vez tendremos más mercadería”, observó González acompañado del intendente de la región Arica-Parinacota, José Durán, representante del gobierno de Sebastián Piñera.

La guerra del Pacífico y el tratado. El ferrocarril Arica-La Paz fue construido por el Gobierno de Chile en 1912, como parte del Tratado de Paz y Amistad de 1904, mediante el cual Bolivia cedió su territorio sobre la costa a cambio de ésa y otras ventajas. La vía ferroviaria entre la costa del océano Pacífico y el interior de Bolivia tiene una extensión de 440 kilómetros.

Chile se encarga de rehabilitar el tramo hasta la frontera con Bolivia, mientras que la empresa Ferroviaria Andina lo hará en el país.

Transportistas, preocupados. Algunos transportistas, que ayer esperaban con sus camiones en el puerto de Arica, expresaron su preocupación frente al retorno del tren entre Arica y La Paz. “¿Y nosotros dónde vamos a quedar?”, se preguntó Severo Sánchez, un camionero orureño junto a otros bolivianos que hacían fila desde el fin de semana a la espera de llevar mercadería a Bolivia.

“Yo traje soya desde Santa Cruz y si va a haber tren, seguro que algunos preferirán enviarlo por tren y nosotros podríamos quedar sin empleo”, dijo por su lado Apolinar Quispe, un chofer paceño.

El presidente de la Empresa Portuaria de Arica, Francisco Javier González, señaló que toda competencia debe ser bienvenida y que la idea del tren es responder en mejores condiciones a los bolivianos. “El tren va a ser un factor más de competencia y va a haber carga para todos”.