Seúl. Arabia Saudita, el principal exportador de crudo, está inquieta por los precios altos del petróleo y preocupada sobre su impacto en la economía global, dijo el martes el presidente ejecutivo de la petrolera estatal Aramco.

Los precios del crudo se recuperaban de unas bajas al comienzo de los negocios del martes, y el petróleo Brent LCOc1 cotizaba con un alza de 16 centavos a US$123,82 el barril.

Los comentarios de Khalid al-Falih, el presidente ejecutivo de Aramco, durante un evento de la industria en Corea del Sur, pesaron en el mercado más temprano, cuando los precios bajaron ante una disminución más amplia de las materias primas.

"No estamos cómodos con los precios del crudo en donde están hoy (...) estoy preocupado sobre el impacto que podrían tener en la economía global", dijo Falih en una reunión de la industria en Corea del Sur.

No hay estrechez en los mercados globales de crudo, agregó Falih. Sus comentarios fueron similares a los de Ali al-Naimi, el ministro de petróleo saudí, que dijo la semana pasada que el reino había recortado su suministro de crudo en marzo porque había un exceso de oferta en el mercado.

El malestar en Africa del Norte y Oriente Medio y un fuerte crecimiento de la demanda en Asia llevaron a los precios del crudo a sus niveles más altos desde el 2008, despertando preocupaciones entre los consumidores de que el costoso crudo dañe el crecimiento y limite la demanda de combustible.

Algunos productores de la OPEP también advirtieron la semana pasada acerca de la presión de los precios de la energía altos sobre las economías que aún muestran fragilidad al emerger de la crisis financiera global.

El reino tiene suficiente capacidad para responder ante los repuntes en la demanda y satisfacer desabastecimientos a corto plazo, dijo Falih, y agregó que sin la capacidad ociosa saudí, la volatilidad del precio del crudo hubiera sido mucho peor cuando se perdió el suministro libio.

El principal productor de la OPEP aumentó su suministro en febrero a más de 9 millones de barriles por día para llenar la brecha dejada por Libia, un socio en la OPEP y el país donde una guerra civil redujo las exportaciones.

Arabia Saudita es el único productor de crudo con una capacidad ociosa significativa como para satisfacer desabastecimientos importantes del suministro, como lo que ocurrió en Libia.