Madrid. El gigante de la siderurgia ArcelorMittal cerró 2012 con unas pérdidas de US$3.726 millones  (2.746 millones de euros al cambio actual) frente a los 4.898 millones que ganó el año anterior, unos números rojos de los que espera empezar a recuperarse este año.

La compañía ha achacado las pérdidas a la depreciación de sus activos intangibles y a los costes de su reestructuración, así como a una caída de la demanda de acero del 8,8% que ha marcado un año "muy difícil", según ha indicado el presidente del grupo, Lakshmi Mittal, durante un encuentro con analistas.

Sin embargo, el director financiero de la firma, Aditya Mittal, ha confiado en que este año será mejor que el anterior, ya que, aunque espera caídas en el consumo de acero en Europa (-1%), las previsiones apuntan a un crecimiento del 4% en los Estados Unidos y de un 3% en China.

De esta manera, aunque las dificultades continuarán en 2013, ArcelorMittal considera que ya se ven señales positivas, lo que combinado con las medidas tomadas para reforzar su negocio, hace prever que mejorará la rentabilidad de su actividad.

Así, el gigante siderúrgico confía en elevar su ebitda hasta los US$7.100 millones (5.248 millones de euros) y prevé inversiones de capital fijo por valor de US$3.500 millones (2.587 millones de euros) en el presente ejercicio.

Además, la compañía espera ingresar a lo largo de la primera mitad del año unos US$5.000 millones procedentes de la ampliación de capital realizada en enero y la venta de su participación en 15% de ArcelorMittal Mines Canadá (AMMC), lo que le permitirá recortar su deuda en 17.000 millones.

Las pérdidas recogidas en las cuentas del pasado año presentadas incluyen US$4.300 millones correspondientes a aportaciones no dinerarias a los fondos de comercio, 600 millones a los costes de la reestructuración y US$700 millones al saneamiento de activos fijos.

Por lo que se refiere a las depreciaciones, en diciembre de 2012, el gigante siderúrgico anunció la reducción del valor de su negocio europeo debido al debilitamiento del clima macroeconómico y del mercado en Europa, donde la demanda de acero ha caído un 29% desde 2007.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) se redujo un 30% el pasado año, hasta los US$7.080 millones (5.717,96 millones de euros), en tanto que las ventas bajaron el 10,4% y se situaron en US$84.213 millones (62.064 millones de euros).

A lo largo del ejercicio, la compañía ha adoptado importantes medidas para hacer frente a las dificultades, entre las que destaca la concentración de su actividad en las plantas más competitivas y la reducción de su deuda neta.

La compañía ha considerado que esta respuesta -que incluye el desmantelamiento de varias instalaciones en Lieja (Bélgica), Florange (Francia) y Luxemburgo- ha sido la adecuada para afrontar las dificultades.

En ese sentido, Aditya Mittal ha asegurado hoy ante los analistas que el grupo no prevé acometer "ninguna reestructuración más" porque la siderúrgica "quiere estar operando y está operando en Europa".

El presidente de ArcelorMittal ha subrayado que con las iniciativas emprendidas en el último año colocan a la compañía "en una posición mucho más fuerte para hacer frente a los retos globales".

Por otra parte, la compañía ha indicado que prevé repartir un dividendo de 0,20 euros por acción (frente a los 0,75 euros de 2012), que será anunciado el próximo 8 de mayo y abonado el 15 de julio.