El gobierno argentino aprobó un nuevo reglamento que promoverá, a partir del primero de enero próximo, el diseño y la utilización de materiales de construcción antisísmicos en todas las obras públicas y privadas de carácter nacional.

Esta nueva norma, que actualiza el vigente desde hace 30 años, se pone a tono con tendencias internacionales y fue resultado del trabajo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), a través de su Centro de Investigación de los Reglamentos Nacionales de Seguridad para las Obras Civiles (Cirsoc), y el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres).

La norma publicada en el Boletín Oficial y que regirá a partir de enero próximo, impulsa a todas las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a la reglamentación nacional, y a actualizar sus reglamentos técnicos poniendo en vigencia, en sus jurisdicciones, la reglamentación en cuestión.

Para incorporar avances en materia de seguridad estructural, los ministerios de Planificación Federal y de Industria aprobaron los reglamentos que prevén que todas las obras de construcción públicas y privadas de carácter nacional deberán contar con sistemas de protección sísmica y materiales de alta resistencia.

La ministra de Industria, Débora Giorgi, destacó la importancia de esta medida, teniendo en cuenta que, “de cara al 2020, el sector de la construcción estima un aumento de producción del 82%”, y agregó que "se trata de un sector con gran fuerza de tracción sobre la economía y cumple un rol fundamental para federalizar la industrialización”.

Además, Giorgi sostuvo que “la inversión acompañó el modelo y le da sustentabilidad para un crecimiento a largo plazo”.

Por su parte, el presidente del INTI, Ricardo Del Valle, subrayó “el arduo trabajo que llevaron adelante el Comité Técnico del Cirsoc y el Centro INTI Cirsoc para concretar la actualización de la reglamentación” y señaló que la nueva normativa “hace mucho hincapié en la calidad de los materiales, lo que se traduce en mejores construcciones y más seguras”.