La discusión con Argentina para concretar el paso de la energía eléctrica paraguaya al Uruguay es el sobrecosto abusivo que establecieron los vecinos en concepto de peaje, según la viceministra de Minas y Energía, Mercedes Canese.

Si bien la alta funcionaria de Estado no quiso mencionar el monto exigido por el vecino país porque –según dijo– la semana próxima es posible que den una respuesta a la contraoferta que hizo a este gobierno.

“No es un sobrecosto razonable, es abusivo, pero no quiero mencionar porque continuamos negociando. Es posible que tengamos alguna respuesta la semana próxima”, subrayó Canese.

Admitió que negociaciones se mantuvieron con representantes de la firma argentina EBISA (Emprendimientos Binacionales SA), encargada de comercializar la energía en el mercado de ese país.

Sobre dicha firma debemos precisar que si bien funciona bajo la figura de sociedad anónima, el 99% de las acciones pertenece al Estado.

Los argentinos, como lo establece su regla interna, desean cobrar en concepto de peaje un monto muy caro. La cifra abusiva, según la alta funcionaria de gobierno, incluye los aranceles de importación y exportación.

“Nosotros queremos una negociación similar a la que tenemos con el Brasil porque estamos dentro del Mercosur y no se puede permitir discriminaciones”, añadió.

Depende de respuesta. La continuidad del plan de vender energía de la central Acaray al Uruguay dependerá exclusivamente de la respuesta que darán a este gobierno los representantes de la empresa argentina, la próxima semana.

La Viceministra dijo tener esperanzas de una respuesta positiva del país vecino a la propuesta paraguaya –cuyo contenido se desconoce–, principalmente porque existe un compromiso internacional, a nivel de gobierno, establecido en un acuerdo firmado el 25 de febrero pasado entre nuestro país y la Argentina, en el que este último garantiza el libre tránsito de la energía paraguaya dentro de su territorio.

De concretarse la exportación de energía al Uruguay significará un ingreso para nuestro país de unos US$ 80 millones al año. Recordemos que en 2008 existió también la posibilidad de vender a Chile, pero el negocio no prosperó por varias razones.