Buenos Aires. El gobierno argentino se prepara para importar por tercer año gas natural licuado debido a que continúa dependiendo de los suministros extranjeros para compensar la decreciente producción interna.

Argentina ha sido históricamente productor de gas natural, pero los controles de precios que introdujo el gobierno luego de la crisis económica de 2001 y 2002 provocaron una caída en las actividades de exploración y producción.

Las reservas han disminuido mientras que la demanda ha aumentado, lo que genera un déficit energético que ha provocado en ocasiones apagones y racionamiento.

Para este año, la energética estatal argentina, Enarsa, ya compró 14 embarques de GNL a un costo total de US$311 millones, con un precio promedio de US$7 por millón de BTU, indicó Enarsa en un comunicado.

La española Gas Natural y la firma de Texas Excelerate Energy LLP entregarán los primeros dos despachos. La llegada del embarque de Gas Natural estaba programada para el 29 de marzo, mientras que la de Excelerate debería llegar a mediados de abril, según Enarsa.