La recuperación del control estatal en YPF fue fundamental para modificar la estructura del sector de hidrocarburos, coincidieron especialistas consultados al cumplirse un año del anuncio de la recuperación de la petrolera efectuado por la presidenta Cristina Fernández.

"El 16 de abril de 2012 fue un día histórico para la sociedad argentina: el Estado recuperó YPF, principal compañía petrolera del país, y tras un año de gestión pública la evidencia empírica muestra resultados satisfactorios en comparación con la pésima gestión de Repsol", sostuvo el especialista Ricardo De Dicco.

De Dicco, director del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas (Clicet), puntualizó que "en la variación porcentual 2011-2012 se observa que el volumen de crudo procesado en las refinerías de la empresa aumentó 1,4%, la extracción de petróleo se incrementó 2,2%, revirtiendo la tendencia previa de 2011 cuando cayó 5,1% respecto a 2010".

Agregó que si bien la extracción de gas natural declinó 2,3% el año pasado, contra una merma de 9,6% interanual en 2011, la cantidad de pozos exploratorios terminados de hidrocarburos aumentó 207%, mientras que los ingresos por ventas aumentaron 19,5% y la utilidad operativa ascendió 9,9%.

A esto se suma que las inversiones aumentaron en promedio 25,6%.

En esa misma línea, el titular del Centro de Estudios, Energía, Política y Sociedad (CEEPyS), Víctor Bronstein, sostuvo que "la recuperación del control de YPF por el Estado nacional fue fundamental para cambiar la estructura del sector de hidrocarburos".

Contó que "YPF se propuso dos grandes objetivos: uno el desarrollo de recursos no convencionales (shale oil y shale gas) y otro, invertir en nuevas tecnologías en los yacimientos maduros que tiene, y frenar así la declinación natural".

Consideró al respecto que "a un año de aquella decisión el análisis que debe hacerse es político, porque en lo estrictamente técnico-económico es muy poco tiempo para evaluar resultados, estos a veces llevan años e incluso décadas".

Para Bronstein "las políticas que está empezando a implementar YPF son positivas, porque responden a una iniciativa estratégica para lograr el autoabastecimiento. Lo importantes es estar en el camino correcto, y eso es lo que se vislumbra que está haciendo".

Destacó además "el impulso que está dando a la incorporación de proveedores locales y el desarrollo de tecnología nacional que permite dar sustentabilidad a su proyecto empresarial".

Por el lado de las provincias, el presidente de Petrominera Chubut, Oscar Cretini, quien además integra el directorio de YPF, dijo que "la compañía en este año de gestión estatal logró quebrar la curva descendente de producción".

El funcionario afirmó que "desde que se anunció la reestatización de la firma que se encontraba en cabeza de la petrolera española Repsol, se inició un ciclo virtuoso que no será rápido y que se ejecutará en un plan de cinco años, tal como lo propuso la gestión que lleva adelante Miguel Galuccio".

Cretini recordó que "Chubut tuvo mucho que ver en este proceso y que fue el gobernador Martín Buzzi quien, ni bien asumió, instruyó a que los cuerpos técnicos analizáramos los yacimientos".

"Ahí surgió que los que estaban en manos de Repsol se encontraban en situación crítica, por eso se hizo un análisis que concluyó con la renacionalización de la compañía", señaló.

Concluyó que, “no hay duda de que estamos en una empresa recuperada y en marcha, y así lo marca el propio balance de corte" y destacó ahora las provincias, no solo recibirán las regalías correspondientes, sino que son socias de la compañía".

También se manifestó el economista Abraham Gak, del Plan Fenix, quien aseguró que "la reestatización de YPF es una medida que tiene implicancias económicas importantes, porque afecta la ecuación energética del país, pero además porque tiene una raíz política esencial".

El experto sostuvo que "si bien es claro que es una decisión difícil de tomar, no hay dudas de que fue una medida absolutamente esencial", al recordar que Argentina enfrenta un juicio en el Ciadi que le inició Repsol por más de US$10.000 millones.

Para Gak "es imposible pensar en un país que dispone de recursos hidrocarburíferos, pero que no cuenta con la herramienta política para su explotación".