Buenos Aires. Productores rurales del núcleo agrícola de Argentina esperan elevados rendimientos para la soja de la campaña 2009/10, cuya cosecha se inició recientemente, pero la excesiva humedad podría perjudicar muchos lotes y demorar más la recolección.

Argentina, el tercer exportador mundial de soja y el más importante proveedor de derivados de la oleaginosa, espera una producción récord de entre 51 y 55 millones de toneladas en la actual campaña de la mano de las abundantes lluvias, tras la desastrosa cosecha que registró el año pasado por una extensa sequía.

"Del uno al 10, a la producción la veo en ocho puntos. Yo creo que voy a tener rindes promedio de 3.000 kilogramos (por hectárea), aunque los lotes que quedaron bajo el agua no los voy a levantar", afirmó Daniel Chiesa, un productor que explota cerca de 2.100 hectáreas de soja en General Villegas, localidad del noroeste de la provincia de Buenos Aires.

Chiesa, que el año pasado sufrió grandes pérdidas por la sequía, estimó que comenzará a recolectar la soja cerca del 10 de abril.

"Nosotros ya estamos empezando a recolectar la soja y la zona va a estar en un promedio de entre 3.000 y 3.300 kilos", señaló Ezequiel Paul, gerente de la empresa Nidera en General Villegas, región donde la firma explota unas 6.000 hectáreas.

En la población cercana de Tres Algarrobos, muchos chacareros esperan rendimientos similares. "La soja está muy bien, pero un productor cosechó hace poco hectáreas que tenían muy buen aspecto y le dieron 2.200 kilos, lo que fue una sorpresa. Pero yo creo que la soja acá va a rendir arriba de los 3.500 kilos", dijo Sergio Tártara, socio de la acopiadora Cuenca Cereales, con capacidad para 5.000 toneladas de granos.

Problemas por las lluvias. Pese a las buenas perspectivas, muchos campos permanecen anegados en la franja que abarca Carmen de Areco, Junín, Ameghino y Villegas, en el norte de la provincia de Buenos Aires, tercera productora de soja del país.

La elevada humedad fomentó también el desarrollo de enfermedades fúngicas y podría demorar más la recolección de la soja, ya retrasada por las lluvias, al afectar muchos caminos rurales que no están asfaltados.

"Afectó mucho la enfermedad "Mancha Ojo de Rana" por el exceso de humedad. Dicen que entre el 20% y el 30% (de los cultivos) pudo haber sido afectado", dijo Paul, de Nidera.

La mayor parte de los productores pudo contener la enfermedad, pero para ello debió fumigar a un costo aproximado de US$20 por hectárea.

Varios chacareros también están preocupados porque la demora en la recolección podría perjudicar los rendimientos de la soja, cuyo color verde ya se está volviendo amarillo en gran parte de los campos del norte de Buenos Aires.

"Los caminos no van a funcionar bien porque hubo mucha humedad. Hay napas muy altas y el agua no se va, por lo que el transporte va a ser difícil", aseguró Bernard Courreges, un productor que explota 3.000 hectáreas en General Villegas y que espera rindes de entre 3.500 y 4.500 kilogramos.

"Una parte de la cosecha voy a venderla para pagar las cuentas y otra parte se almacena en silobolsas (bolsas plásticas para almacenaje en los campos). Este año va a haber más silobolsas porque los caminos están mal", agregó.

A pesar de los inconvenientes, los agricultores del noroeste de Buenos Aires esperan que el buen promedio de rendimientos les permita salir del ahogo en que muchos quedaron tras la cosecha 2008/09, que apenas llegó a 31 millones de toneladas.