Buenos Aires. Las firmas exportadoras de granos y los trabajadores de un puerto clave de Argentina acordaron este miércoles poner fin a un paro por tiempo indeterminado por demandas salariales, dijo una fuente sindical.

Las conversaciones comenzaron hace dos semanas, cuando el Gobierno obligó a los trabajadores del área portuaria de Rosario, en el centro del país, a suspender una huelga que llevaba una semana para dialogar.

"Se ha formalizado un acuerdo, ahora falta firmarlo, pero ya estaría acordado", dijo a Reuters Edgardo Quiroga, secretario gremial de la Confederación General del Trabajo (CGT) de San Lorenzo.

"Estamos satisfechos, no es todo lo que uno pretende, pero hay un aumento salarial en promedio del 70%", agregó.

Los trabajadores pedían un sueldo mínimo mensual de 5.000 pesos (alrededor de US$1.250), la misma suma que los obreros del gremio aceitero -que representan al 87% de los empleados de las empresas- obtuvieron en diciembre.

La CGT de San Lorenzo -en los suburbios de Rosario- impulsó la huelga, la cual involucró diversos sectores como estibadores, recibidores de granos, agentes de seguridad y empleados de limpieza, entre otros.

Quiroga dijo que el acuerdo "va por bandas, y de acuerdo a cada convenio, cada gremio".

Paralizaciones y perjuicios. La medida de fuerza de los sindicatos, que incluyó el bloqueo a las plantas del área de Rosario, paralizó las exportaciones y el procesamiento de granos de firmas como Bunge, Cargill , Louis Dreyfus, Noble, Vicentin y Molinos, entre otras.

La protesta también perjudicó al gobierno nacional, que recauda sumas millonarias a través de los impuestos a las exportaciones de un sector clave de la economía local como es el agrícola.

Argentina es el mayor exportador mundial de harina y aceite de soja y las ventas totales del complejo de la oleaginosa -incluyendo al poroto- le reportarán al país ingresos por cerca de US$20.000 millones, según cálculos de analistas privados.