Buenos Aires. El gobierno de la ciudad de Buenos Aires anunció que se encargará de la administración del sistema de transporte subterráneo, luego de más de un año de enfrentamientos por el tema con el gobierno nacional de Argentina.

El anuncio fue realizado este martes por el alcalde de la capital argentina, Mauricio Macri, del opositor partido Propuesta Republicana (PRO,centroderecha), quien aseguró en una conferencia de prensa que la comuna se hará cargo de las seis líneas del metro a partir del 1 de enero de 2013.

La decisión requiere la aprobación de la Legislatura de la ciudad, donde el partido gobernante no tiene la mayoría, e involucra un contrato firmado por el gobierno nacional con la empresa Metrovías, concesionaria del sistema.

"Hemos llegado a la conclusión con mi equipo de que si no nos hacemos cargo del subte (subterráneo, como se le conoce al metro), aunque sea en estas condiciones, lo que vendrá a futuro va a ser peor", explicó Macri en conferencia de prensa.

El alcalde subrayó sin embargo que su gobierno no cederá en los reclamos por las inversiones que el gobierno nacional no realizó.

"Espero que otros sectores de la política nos acompañen, porque es una deuda que tiene no con el gobierno de la ciudad, sino con los vecinos".

Cuando se le preguntó por una eventual reunión con el gobierno nacional para definir temas como inversiones, subsidios, presupuestos y seguridad en las estaciones, Macri respondió que aún todavía no he tenido ningún llamado de la presidenta Cristina Fernández.

En enero pasado negociadores de la ciudad y de la Nación acordaron el traspaso de la órbita nacional a la comunal del metro, y la alcaldía dispuso un aumento del boleto de 1,10 a 2,50 pesos (de 23 a 52 centavos de dólar), en lo que se consideró un principio de ejecución del acuerdo.

Sin embargo, el traspaso no se concretó, luego de que el PRO calificó el acuerdo como "un error político".

Macri rechazó la transferencia el 29 de febrero pasado, una semana después del trágico accidente con un tren que costó la vida a 51 personas, hecho que llevó al partido gobernante en la ciudad a admitir que las condiciones de seguridad y funcionamiento del metro no eran las adecuadas.

Luego de más de 11 meses de disputa entre el gobierno local y nacional, se acordó que el sistema quede finalmente en manos de la capital argentina a partir de 2013.

"El 1 de enero haremos el traspaso oficial para empezar a revertir este proceso de decadencia" del servicio, enfatizó Macri.

A través de las líneas "A", "B", "C", "D", "E", "H2, el sistema traslada a más de un millón de pasajeros cada día hábil.