La iniciativa había sido anunciada el 1 de marzo por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante la Asamblea Legislativa y prevé la creación de la empresa pública Ferrocarriles Argentinos. Esta empresa "tomará todas las decisiones y tendrá toda la potestad de todo el sistema tanto de cargas como de pasajeros", precisó FlorencioRandazzo (en la imagen), ministro del Interior y Transporte, en la Casa de Gobierno en Buenos Aires.

Randazzo señaló que todas las concesiones que operan empresas privadas "son puestas bajo análisis" y el Poder Ejecutivo renegociará bajo las cláusulas que establece la ley. Aclaró sin embargo que el Estado recupera definitivamente las vías. "El objetivo es la recuperación de todo el sistema ferroviario nacional partiendo de una idea central que tiene que ver con haber podido demostrar que el Estado es mucho más eficiente que los privados cuando hay decisión política y compromiso", destacó el ministro.

Según el funcionario, el Estado ahorrará mil millones de pesos (unos US$115 millones) anuales mediante la nacionalización de los ferrocarriles.

La red ferroviaria fue privatizada en 1991 por el entonces presidente peronista Carlos Menem (1989-1999) y fue desmantelada en gran parte, sufriendo además algunos importantes accidentes.