Buenos Aires. Argentina, el segundo exportador mundial de maíz, autorizará en las próximas horas el envío de siete millones de toneladas del cereal, que se sumarán a los cinco millones ya permitidos, dijo este martes el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, al estatal Canal 7.

El anuncio se produce luego de que los productores agrarios amenazaran con protestas si el gobierno restringe las ventas de maíz como las de trigo, cuyo bajo valor doméstico es eje de controversias entre agricultores, exportadores y las autoridades.

La recolección del maíz del ciclo 2010/11 acaba de iniciarse en el país sudamericano.

"Tenemos un saldo exportable de siete millones (de toneladas) aún todavía por delante de maíz.

Abrimos cinco millones de toneladas. Vamos a abrir mañana en dos etapas los siete millones (de toneladas) que entendemos queda de saldo exportable", señaló Domínguez en declaraciones a la televisión.

"Este año va a ser el año en el que superemos 100 millones de toneladas" totales de granos, agregó el ministro.

El gobierno argentino mantiene restringidas las ventas externas de algunos granos y carnes con el fin de garantizar el abastecimiento doméstico, por lo que esos productos sólo pueden exportarse con una autorización oficial.

A comienzos del 2011, los productores rurales realizaron una huelga comercial en protesta contra la regulación oficial del mercado del trigo, cuya exportación, al igual que en el caso del maíz, se realiza solamente a través de cuotas.

Los chacareros piden la eliminación de los cupos de exportación porque aducen que, al autorizarse las ventas externas de forma gradual, los exportadores pueden pagar localmente por la mercadería un precio inferior al del mercado, en particular en el caso del trigo.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó que la producción argentina de maíz será de 19,5 millones de toneladas en la temporada 2010/11.