Montevideo. Este martes en la mañana finalizará un proceso de años de desencuentros entre Uruguay y Argentina por la instalación y puesta en marcha de la pastera finlandesa Botnia (actualmente UPM) en Fray Bentos.

 Las delegaciones de uruguayos y argentinos se acomodan en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya para esperar el dictamen inapelable de los magistrados internacionales, en cada margen del Río de la Plata se organizaron actividades para esperar el fallo.

 En tanto, los activistas de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú seguirán la audiencia en vivo en pantalla gigante desde Arroyo Verde, donde cortan la ruta ininterrumpidamente desde 2006.

 En la anterior audiencia en la CIJ en 2009, Uruguay solicitó a los magistrados que permitieran seguir operando a la planta de celulosa. Argentina, que inició el contencioso ante la Corte en el año 2006, solicitó en la misma instancia todo lo contrario, solicitando a los magistrados internacionales que ordenasen la paralización de la actividad de la planta celulosa, el cambio de uso de sus instalaciones, o su desmantelamiento como solución al conflicto. La pastera finlandesa ya estaba totalmente construida y en operaciones desde el año 2007.

 Informes ambientales.  La puesta en marcha de la pastera requirió un estudio de autorización ambiental previa para que el ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) habilitara la posterior construcción y puesta en marcha del emprendimiento. Ese fue el primero de una serie de análisis de impacto ambiental –realizados por el gobierno e instituciones privadas- que se realizaron para monitorear la calidad del aire y el agua en las inmediaciones a la fábrica de celulosa.

 En marzo de 2009 se presentó uno de los últimos informes sobre el impacto de Botnia en la región. Ese documento, elaborado por la consultora Green Cross fundada por el ex presidente ruso Mijail Gorbachov, sostuvo que el aire de los alrededores de la planta de Botnia no estaba contaminado. Este fue el tercer informe de la consultora Green Cross que llegó a la misma conclusión que los anteriores: la pastera ubicada en Fray Bentos, por ahora, no contamina.

 Hubo otros informes, entre ellos el elaborado por la Corporación Financiera Internacional (IFC) para el Banco Mundial o el del Instituto Nacional Tecnológico de Investigación (INTI) de Argentina, que alcanzaron igual conclusión.

 Protestas por tierra y mar.  Esto no desactivó en nada las protestas de los activistas entrerrianos. Además de mantener el bloqueo sobre el puente internacional general San Martín organizaron actividades de protesta por la presencia de la pastera en Uruguay por agua y tierra.

 Hubo protestas por el mal olor que emanó la pastera en varias ocasiones. Uno de los episodios de éstas características más recientes ocurrió en enero de 2009. La empresa admitió que se produjo un fuerte olor desde la planta procesadora de celulosa y explicó que se originó durante tareas de mantenimiento. Alegó que los gases emitidos no tenían efectos adversos para la salud. Los vecinos de Gualeguaychú sin embargo realizaron diversas protestas por el episodio. “Se trataba de un olor nauseabundo e insoportable” manifestaron en la ocasión.

 Hubo acciones de los piqueteros que se realizaron en lanchas sobre el río Uruguay. También se concentraron en varias ocasiones sobre el puente fronterizo y hasta instalaron una “base de operaciones” en una isla del río Uruguay para “controlar” a la pastera. Pese a todo esto, la medida que más malestar despertó en las autoridades uruguayas es el piquete que aún mantienen en la zona de Arroyo Verde y que impide el paso por el puente internacional General San Martín.

 Pero el descontento con este piquete también alcanzó recientemente a ciudadanos de Gualeguaychú, sobre todo los comerciantes que sintieron el impacto económico del bloqueo. No sólo en Fray Bentos el corte de ruta afectó a los comerciantes.